Cómo se hace terapia psicológica conmigo

Cómo se hace terapia psicológica conmigo

MI ORIENTACIÓN

Mi orientación es humanista, integradora, y muy ecléctica en cuanto a la metodología, las técnicas, los enfoques… Y fundamentalmente llevo a cabo una psicoterapia breve estatégica.

Ser ecléctico me permite estar abierto a casi cualquier método/técnica que me permita acompañar a la persona: PNL, TCC, AT, Sistémica, Gestalt

EL LUGAR

El lugar dónde vamos a encontrarnos es muy importante…

Por eso he intentado crear un ambiente acogedor, íntimo y que genere confianza, que sea agradable, cómodo, que invite al diálogo distendido, a minimizar el conflicto, a mostrarse relajado y sin tensiones…

Mi sala es verde, ya lo ves… Me gusta el color verde, porque me transporta a la Naturaleza, a los bosques y a las montañas, allí donde más libre y feliz me siento…

Cómo se hace terapia psicológica consulta Raúl G. Tristán Psicólogo

Cómo se hace terapia psicológica consulta Raúl G. Tristán Psicólogo

 

 

 

 

 

 

Cómo se hace terapia psicológica consulta Raúl G. Tristán Psicólogo

 

 

 

 

 

 

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Quiero estar feliz y no lo consigo

Quiero estar feliz… lo tengo todo, pero nada me es suficiente

Una joven ‘odia’ que llegue la noche porque sus pensamientos no la van a dejar dormir.

Tiene unos padres que se lo han dado todo.  Estudia en la universidad. Tiene novio y goza de buena salud. Sin embargo, no para de preguntarse por qué cree no caerle bien a la mayoría de la gente. Es más, siente que cada vez que habla se van a reír de ella o va a creiticarla a sus espaldas.

Quiero estar feliz. Psicólogo en Zaragoza Raúl G. TristánHay días que no sale de la cama, e incluso ni come.

También le gustaría ser mas cariñosa con sus padres pero no le sale.  Sólo les habla mal,  todo le irrita.

Sólo le da cariño a su novio, pese a que ella cree que él no la volora (ha tenido que perdonarle varias infidelidades), y piensa que la gente se ríe de ella por ‘cornuda’. Cree que que lo mejor sería dejar la relación, pero no puede, pues sólo se ríe y se siente bien con él, por quien sufre de celos ‘que se le comen’ cuando no está.

Piensa que no se quiere a si misma.  Que nadie la elegiría frente a cualquier otra persona. 

Y en verdad no tiene apenas amigas, y la mayoría cree que están con ella por mero  interés.

Se siente muy cansada,  no le gusta ‘ser así’,  pero no sabe cómo cambiar…

Oculta todos estos pensamientos y sentimientos y camina por la vida ‘de chica dura’ a la que nada le importa y todo le va bien…

Quiero estar feliz, ¿un deseo bien establecido?

Leyéndote me llega de ti como si te hubieras construido (por las razones que sea) una pesada armadura de dureza y desinterés, para protegerte de tu quizás falta de autoestima y escasa valoración. Esa armadura que tal vez hace tiempo te sirvió, incluso bien, no te está sirviendo ahora y te está causando más problemas que beneficio.

Sería interesante empezar a trabajar el ir deshaciéndote poco a poco de esa armadura, para empezar a mostrarte como realmente eres en el fondo, aunque quizás hasta tú misma lo hayas olvidado a estas alturas…

Desprenderse de la armadura defensiva no te va a resultar fácil, y hay que hacerlo poco a poco y poniendo mucho cariño hacia ti misma. Clic para tuitear

No deberías hacerlo sola, sino acompañada de un/a profesional.

Quiero estar feliz. Psicólogo en Zaragoza Raúl G. TristánTomar tu lugar en el mundo, poner límites con firmeza a las personas y conductas tóxicas para ti, e incluso alejarte de aquellas en las que estés desplegando un maltrato evidente hacia ti misma.

Y mostrar tu vulnerabilidad a las personas que te quieren, con lo que inspirarás en ellas ternura y deseos de ayudarte, y no rechazo.

Cuando empezamos a dar vueltas en nuestra cabeza a ideas que ponemos en los otros y son nuestras, como si tuviéramos un lector del pensamiento en nuestro cerebro, lo mejor es parar, respirar, conectar con nuestro dolor, miedo, vergüenza… y PREGUNTAR A LA OTRA PERSONA de forma clara, directa y sin hostilidad, hablándole desde nuestro sentimiento.

¿Te animas a venir a verme, y hablamos?

La montaña rusa emocional

Montaña rusa emocional: nuestra vida en un sube y baja permanente

Un joven cuyo estado de ánimo sube y baja repentinamente sin saber exactamente porqué…

Suelen afectarle ‘tonterías’ que considera poco relevantes para ser tenidas en cuenta.

Acaba de mudarse de país, creyendo que mejoraría su situación. Que lo dejaría todo atrás.  No es así.

Le afectan cosas ‘tontas’, que le desaniman y acaban por afectar a su salud, trabajo…

Le resulta difícil hablar con otr@s, concentrarse en el trabajo, subir el ánimo, y necesita cada vez más estímulos para sentirse bien.

Intenta ser independiente , pero esta situación le hace cada vez más dependiente de otros.

 

Montaña rusa emocional. Psicólogo en Zaragoza Raúl G. TristánLa gran mayoría de nosotros cargamos, como en una mochila a nuestra espalda y como si fueran piedras, un importante número de cuestiones sin resolver, que creemos que son ‘tonterías’ o ‘pequeñas cosas’ a las que no damos inportancia, o que ‘no queremos ver’, e incluso a veces no somos ni conscientes del daño que nos van causando. Pero la realidad es que están ahí, y cargamos con ellas, y cada vez el peso de la mochila se va haciendo mayor…

Puede llegar un momento en el que sintamos la necesidad como de escapar de donde estamos, y tengamos la fantasía incluso inconsciente de que al escapar desaparecerán los problemas, de que las piedras se quedaarán atrás, y de que partiremos de viaje con una mochila nueva, libre y ligera… pero eso no suele ocurrir. Allí donde nosotros vayamos, nos acompañará nuestra mochila de ‘cosas sin resolver’. La montaña rusa emocional no nos abandonará.

Cambiar de trabajo, de país, de pareja, etc. puede parecernos en principio una solución, pero no deja de ser la evitación de nuestros problemas, y con ello evitamos tomar las riendas de nuestra vida. Ser dueños de nuestro destino.

Tenemos que dejar de correr sin rumbo: pararnos, respirar profundamente y darnos cuenta de lo que realmente necesitamos y sentimos. Clic para tuitear

Sólo una vez que te pares, te escuches, escuches tus necesidades, y te permitas experimentar y explorar aquello en lo que estés (para descubrir qué hay detrás de la insatisfacción, de la desmotivación, de la tristeza…) revisando las piedras que cargas en tu mochila, sólo entonces podrás empezar a ir soltándolas, deshaciéndote de ellas y comenzarás a caminar por la vida más erguido, más seguro, más libre.

Este ‘mirar’ dentro de la mochila puede ser muy duro a veces, y no podemos hacerlo solos, ni tampoco pueden ayudarnos familiares o amigos, sino que necesitamos un acompañamiento profesional: una persona cuyos conocimientos y experiencia vital puedan servirnos de guía, de orientación, a la hora de afrontar la revisión de nuestra vida.

Te deseo fuerza para tener el valor de hacerte preguntas y comenzar a responderte. Si quieres, podemos empezar AQUÍ.

Terapia de pareja: el tiempo y el amor

El tiempo en la terapia de pareja

Una mujer considera que su marido no es empático con ella, de modo que puede verla llorando por una discusión y parecer no importarle porque da más importancia a su enfado, e incluso cuando se encuentra enferma o la ve triste por algo, puede entablar una discusión durante horas…

Terapia de Pareja Psicólogo en Zaragoza Raúl G. TristánPosiblemente cada uno de vosotros tengáis una forma diferente de ‘vivir’ el conflicto en la pareja, y de expresar y comunicar vuestras emociones, de forma que aunque ambos estéis sufriendo, no podáis llegar a conectar el uno con los sentimientos del otro, porque estáis hablando ‘en idiomas diferentes’. Así no os será posible comunicaros, y mucho menos empatizar.

No obstante, creo que esto se vería muy claramente en unas sesiones de terapia de pareja, observando vuestra dinámica como tal. Ayudándoos a que veáis cómo os comunicáis: qué percibe el otro, qué le llega, qué siente, y qué emociones están en juego de forma soterrada.  Puede ocurrir qu externamente aparezcan otras que nos confunden o nos generan reacciones que no contribuyen a mejorar la relación.

Esto sólo puede verse y trabajarse con un buen profesional de terapia de pareja que medie y os ponga a cada cual lo suyo delante, para que seáis capaces de verlo y os hagáis conscientes del proceso y de los patrones que se establecen en vuestros conflictos.

Una vez que se haya trabajado esto durante unas sesiones, quizás se deba trabajar en terapia individual con cada uno. Pero eso será o no en función de lo que se haya visto.

Y quiero que te quedes con una cosa importante que sé por experiencia. Sabes, los problemas de comunicación en la pareja se pueden resolver siempre y cuando haya amor de partida. En terapia de pareja, si os queréis, y no sabéis comunicaros, hay esperanza.

Pero hay que ponerse a trabajar con un profesional, ya.

Cuanto más tiempo pasa, más se enquista nuestra forma de relacionarnos de manera tóxica, y más tiempo nos costará salir del pozo.

Terapia familiar para el conflicto en el hogar

Terapia familiar: modificar la dinámica de relaciones en el hogar

Ante un joven que, pese a querer muchísimo a su familia, siente que no le importa, y fantasea con alejarse de ella. No muestra interés ni preocupación, e incluso desea ser odiado por ellos…

Terapia Familiar Psicólogo en Zaragoza Raúl G. TristánEn primer lugar, decirle que en función de su situación actual, y de la historia personal que haya tenido hasta hoy, tener sentimientos en apariencia contrapuestos e incompatibles hacia su familia no sólo es posible, sino seguramente lógico y razonable, por lo que no me resulta tan chocante como en principio pueda parecérselo a él.

No es algo que sorprenda negativamente, ni que extrañe. Puede ser algo habitual y que a muchas personas puede ocurrirles según la etapa vital que estén transitando en un momento determinado de su vida. Incluso en el transcurso de una crisis existencial que pueda desembocar en cierto crecimiento personal.

Sería interesante explorar con él algunas cuestiones:

Por una parte, la polaridad entre querer muchísimo a su familia (contacto con ella, proximidad, confluencia), y por otro lado sentir que no le importan, y querer alejarse de ellos (retirada, alejamiento, diferenciación).  Tal vez está en una etapa vital en la que aun queriendo a su familia, llega la hora de diferenciarse de ella y ser un individuo autónomo que ya no la idealiza. Quizás ve la luz y la oscuridad de sus familiares, y quiere ser él mismo de forma libre y consciente. Avanzar en la madurez, en el logro de su propio lugar en el seno familiar, etc.

Por otra parte, el desear que incluso le odien, puede estar relacionado con lo anterior, de forma que si le resulta difícil distanciarse o diferenciarse de su familia, el que le odien le pone las cosas más fáciles a nivel cognitivo y emocional.

También podríamos explorar su forma de relacionarse con ellos, con sus figuras de apego (generalmente los padres).

Ver cómo ‘se hacía ver por ellos’ y reclamaba su atención y cariño. Y de ese modo entender de dónde surge ese deseo de que le odien, como mecanismo defensivo,  y qué tipo de beneficio puede reportarle.

¿Qué gana si su familia le odia? Si logra responderse con sinceridad y consciencia a esta pregunta, habrá empezado a abrir camino…

Y si aún te quedan dudas, sobre cuestiones de Terapia Familiar,  consulta con un profesional.

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