¿Seguimos por amor… o por miedo a estar solos?
Esta es una pregunta incómoda. Pero necesaria.
A veces estamos juntos porque sí.
Porque da miedo empezar de cero.
Porque es lo conocido.
Porque no nos imaginamos sin el otro… aunque no seamos felices.
En terapia no juzgo, pero sí invito a mirar con honestidad.
Porque solo desde la verdad se puede construir algo nuevo. Sea juntos… o por separado.