Silencios que gritan
A veces no hay gritos.
No hay peleas.
No hay reproches.
Solo silencio.
Pero un silencio que pesa.
Que enfría.
Que aleja.
Hay personas que, para evitar el conflicto, dejan de hablar.
Creen que es una forma de proteger la relación.
Pero en realidad… la están apagando.
Porque una pareja sin diálogo se convierte en un acuerdo de convivencia.
Y el amor necesita expresión.
Necesita palabra.
Necesita emoción compartida.
En terapia ayudamos a romper ese muro sin miedo.
A volver a hablar.
A recuperar el sonido de lo importante.