Sobrevivir…
Una espléndida mimosa (Acacia dealbata) florece en el Valle del Ebro…
Ha superado los envites de la ira del inhóspito Cierzo, ha resistido los infernales veranos, los inviernos de nieblas interminables…
Desconoce la alegría vivificante de la Primavera, o la serena transición al reposo del otoño…
Pues en estas ásperas tierras, no existe el término medio.
Es todo o nada.
…y dar lo mejor de sí
Para ella también era cuestión de todo o nada: morir recién plantada, o sobrevivir, resistir año tras año, y crecer ofreciéndonos lo mejor de sí misma…
Como pasa con las personas…
Al fin y al cabo, tanto la mimosa como nosotros, formamos parte de la Naturaleza.
