SocialReacher, donde empresa y empleados trabajan en equipo

INTERNET REPÚBLICA LANZA SocialReacher: LA PLATAFORMA QUE CONVIERTE A LOS EMPLEADOS,  EN EMBAJADORES DE TU MARCA EN REDES SOCIALES 

  • Las personas confían más en las recomendaciones de amigos o personas cercanas (92%), que en la publicidad en redes sociales (36%)
  • Basada en las ventajas del marketing del boca a boca, la nueva plataforma humaniza a las marcas en redes sociales a través de la influencia de los mismos empleados logrando que todos salgan beneficiados

socialreacher 1Madrid, 15 de diciembre de 2016.- Internet Republica, la agencia independiente especializada en Marketing Digital, anuncia el lanzamiento de SocialReacher.com: la plataforma que ayuda a convertir a los empleados en los embajadores de marca de sus empresas.

Se trata de una gran innovación en términos de posicionamiento y reputación para las empresas centradas en sus empleados y colaboradores. A través de esta herramienta online de fácil manejo, los empleados pueden compartir los contenidos de su empresa en sus propias redes sociales, incluyendo Facebook, Twitter, Instagram, YouTube, LinkedIn e incluso blogs, pudiendo obtener además incentivos por parte de su empresa.

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Selección de personal: Especialista, generalista o T/A shaped

Selección de personal

Foto: Pixabay

Selección de personal

El entorno empresarial ha cambiado de forma radical desde los tiempos de la era industrial, y los perfiles humanos profesionales que se requieren en las empresas hoy en día son, por lo tanto, muy diferentes a aquellos que era necesario reclutar en el pasado.

Sin embargo, son muchos los propietarios de negocios que sigue contratando a su personal como si nos encontrásemos aún en el Siglo XX. Y no pocas consultorías de selección, empresas de trabajo temporal y otros proveedores de RRHH, continúan cribando currículums en función de una serie de criterios que priman unas características, competencias o habilidades que van desde la más peregrina e inútil hasta la exigencias más inalcanzable.

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Mayores de 45: condenados al desempleo

Ni la formación ni la experiencia salvan a los mayores de 45.

mayores de 45

Foto: Pixabay

Las escalofriantes cifras de desempleo que presenta nuestro país, por encima de los cuatro millones de personas, son para dudar de que la salida a la crisis se encuentre próxima. No en vano, poco ha cambiado la situación en España, aunque el carrusel electoral de este año parezca teñir de color esperanza las ilusiones de una importante parte de la ciudadanía.

Y es que el sistema que rige nuestros destinos, no solo a nivel nacional, sino en el escenario mundial -que afecta sobre todo a ciertas regiones mediterráneas, como Grecia, Italia o España- no es un supuesto y simplón neoliberalismo, o capitalismo salvaje, como algunos se empeñan en demostrar con el fin de imponer a las masas un disfrazado comunismo de nuevo cuño, sino una auténtica cleptocracia: el gobierno de los ladrones mediante todas las armas que la corrupción pone a su servicio; desde el nepotismo al clientelismo, pasando por el peculado.

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¿Quién yerra más? El ‘presentismo’ como mal endémico de la empresa española

Presentismo

presentismo

Foto: Pixabay

«El miedo a perder el empleo ha provocado una reducción drástica del absentismo injustificado en los últimos años y ahora ha dado lugar a un nuevo fenómeno, el llamado ‘presentismo‘, o lo que es lo mismo, trabajar más allá del horario normal con la única intención de que se note la presencia del trabajador en su puesto.» (Fuente Europa Press)

Randstad ha realizado una encuesta en la que «el 45,8% de los encuestados reconoce que sus compañeros se quedan más tiempo en el trabajo por miedo a perder su empleo y sin que necesariamente eso conlleve una mayor productividad».

«Este aumento de la jornada asociado al ‘presentismo’ no conlleva un aumento de la productividad, pues al quedarse más horas en la oficina, los trabajadores no están buscando mejorar el rendimiento de la compañía, sino asegurar su puesto de trabajo. «

» …uno de los principales problemas del empleo español sigue siendo la baja productividad.»

Y yo me pregunto: ¿quién yerra más en su forma de actuar, el presentista o el que se deja engañar por esta falsa imagen de abnegado trabajador implicado y corporativo? ¿quién de los dos contribuye a reducir la capacidad productiva de las empresas, la innovación, la creatividad…?

Al perfil del empresario «propresentista», se suele añadir la característica de autoritarismo, siendo poco proclive a dar autonomía o a delegar e incluso permitir delegar, temeroso de escarbar en el mundo de las nuevas ideas y de la creatividad, y tendente a hacer las cosas de una forma rígida, mecánica y en general creyendo que sus empleados le engañan, por lo que resulta imprescindible «atarlos cortos» y tenerlos «entretenidos».

Cualquier palabra o acto le servirán de argumento para confirmar sus erróneas creencias que, a la larga, pueden acabar destruyendo la empresa que cree proteger, dado que se pierden los talentos y se mantienen los acorchados cerebros que asumen el presentismo, la ausencia de autonomía, o la sumisión ante el esclavismo como «situaciones naturales» (muchos propresentistas aborrecen la expresión «mi jornada laboral es de x horas» en boca de sus trabajadores, o lo que es lo mismo, son esclavistas del siglo XXI).

La mente de un trabajador no presentista no solo trabaja durante sus horas de presencia en el centro de trabajo… también lo hace en actos y eventos, networkings, de camino a casa oyendo la radio o leyendo el periódico, en una conversación entre familiares y amigos, a la hora de dormir o mientras se ducha o afeita por la mañana, o mientras juega con los hijos o acude al gimnasio o se toma una cerveza en un bar… porque una mente que trabaja, que es creativa y funciona al 100% es capaz de establecer relaciones y capaz de asociar ideas y contextos, es decir: exprime cada segundo de su vida…

¿Y todos esos miles de horas, cómo se computan en un debe y haber en una empresa que mide a sus empleados por el presentismo, y no por sus resultados?

¿Cómo se computa la capacidad de relacionarse, de hacer networking, de lograr motivar e implicar, de dar un giro en el camino?

¿Cómo se computa el valor añadido que un creativo no presentista aporta?

En España, sinceramente, lo llevamos jodido. ¿Por qué no me habré mudado a los EEUU, donde cuentan el mérito, el esfuerzo, la capacidad y los resultados, y no la apariencia?