Al hilo del trabajo con los sueños, desde una perspectiva gestáltica en psicoterapia, resulta interesante comprender lo que nos quiere decir Adriana Schnake, citada por Ángeles Martín en su «Manual práctico de psicoterapia gestalt» (Desclée de Brouwer, 2011):
«Sólo cuando una persona se ha metido entera en ser una caja cerrada y vacía o un objeto decorativo o un cubo de basura… y ha medido todo lo limitado y ‘falible’ que hay en el mismo y ha aceptado la angustia de ese límite, ha podido desde ahí ver el endiosamiento y omnipotencia con que combate esto y ha logrado tener energía para defender su existencia. Aunque fuera algo perecedero y débil, logra darse cuenta de que hay en él un ser real y único con determinación a ser lo que es y a aceptar con satisfacción su existencia».
Dice Ángeles, traduciendo: «…la aceptación de lo que somos, aunque no corresponda al ideal del yo, o al ideal de lo que nos gustaría ser, es lo que es. Es todo aquello que nos completa y nos aleja de la alienación».