Psicópata
Hay mucho escrito sobre ellos, pero pocos son capaces de reconocerlos entre los miembros de su familia, de sus amistades, de sus compañeros de trabajo… pero ahí están, manipuladores y egocéntricos, bajo una mascarada encubiertos… Lamentablemente, su trastorno es incurable.

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«…un psicópata es un sujeto caracterizado por una constelación de rasgos que se agrupan en cuatro áreas, lo interpersonal, lo afectivo, el estilo de vida y el estilo antisocial. Define al psicópata como un sujeto superficial, locuaz y encantador; con una gran capacidad de manipulación y de control sobre las demás personas. Su emocionalidad es poco profunda, no se vincula efectivamente con nadie y tiene una manifiesta incapacidad de sentir culpa o remordimiento por el daño causado a sus víctimas. En general es buscador de emociones fuertes, irresponsable, y tiene un estilo de vida que depende del impulso del momento. No planifica su futuro y resta importancia a los problemas que sus acciones delictuales o transgresiones éticas pudiesen acarrearle. Hay un desprecio total hacia las demás personas y tiene un marcado egocentrismo…»
«El psicópata se relaciona siempre desde la autorreferencialidad, procurando su placer o la utilización del otro para el logro de sus metas, sin desarrollar vínculos afectivos profundos. Su mundo afectivo está marcado por el utilitarismo y el pragmatismo en la consecución de sus metas. Una vez logradas, el otro será desechado o eliminado.»
«…los psicópatas se involucran en una violencia instrumental, premeditada y a sangre fría…»
«…en el caso del psicópata, cualquier relación vincular es inexistente, a pesar de que puede fingir las emociones en forma manipulatoria mientras le convenga o desee lograr algún fin.»
«En el caso de la psicopatía, un tratamiento destinado a la promoción de la empatía, sólo llevará a crear un mejor psicópata, pues como predador estará siempre listo a aprender a diferenciar las señales de sus víctimas para tomar mayor ventaja de ellas.»
De algo sirve haber estudiado psicología… A menos, uno sabe a qué enemigo se enfrenta en ocasiones.
Fuente entrecomillados: depsicoterapias.com