La montaña rusa emocional

Montaña rusa emocional: nuestra vida en un sube y baja permanente

Un joven cuyo estado de ánimo sube y baja repentinamente sin saber exactamente porqué…

Suelen afectarle ‘tonterías’ que considera poco relevantes para ser tenidas en cuenta.

Acaba de mudarse de país, creyendo que mejoraría su situación. Que lo dejaría todo atrás.  No es así.

Le afectan cosas ‘tontas’, que le desaniman y acaban por afectar a su salud, trabajo…

Le resulta difícil hablar con otr@s, concentrarse en el trabajo, subir el ánimo, y necesita cada vez más estímulos para sentirse bien.

Intenta ser independiente , pero esta situación le hace cada vez más dependiente de otros.

 

Montaña rusa emocional. Psicólogo en Zaragoza Raúl G. TristánLa gran mayoría de nosotros cargamos, como en una mochila a nuestra espalda y como si fueran piedras, un importante número de cuestiones sin resolver, que creemos que son ‘tonterías’ o ‘pequeñas cosas’ a las que no damos inportancia, o que ‘no queremos ver’, e incluso a veces no somos ni conscientes del daño que nos van causando. Pero la realidad es que están ahí, y cargamos con ellas, y cada vez el peso de la mochila se va haciendo mayor…

Puede llegar un momento en el que sintamos la necesidad como de escapar de donde estamos, y tengamos la fantasía incluso inconsciente de que al escapar desaparecerán los problemas, de que las piedras se quedaarán atrás, y de que partiremos de viaje con una mochila nueva, libre y ligera… pero eso no suele ocurrir. Allí donde nosotros vayamos, nos acompañará nuestra mochila de ‘cosas sin resolver’. La montaña rusa emocional no nos abandonará.

Cambiar de trabajo, de país, de pareja, etc. puede parecernos en principio una solución, pero no deja de ser la evitación de nuestros problemas, y con ello evitamos tomar las riendas de nuestra vida. Ser dueños de nuestro destino.

Tenemos que dejar de correr sin rumbo: pararnos, respirar profundamente y darnos cuenta de lo que realmente necesitamos y sentimos. Clic para tuitear

Sólo una vez que te pares, te escuches, escuches tus necesidades, y te permitas experimentar y explorar aquello en lo que estés (para descubrir qué hay detrás de la insatisfacción, de la desmotivación, de la tristeza…) revisando las piedras que cargas en tu mochila, sólo entonces podrás empezar a ir soltándolas, deshaciéndote de ellas y comenzarás a caminar por la vida más erguido, más seguro, más libre.

Este ‘mirar’ dentro de la mochila puede ser muy duro a veces, y no podemos hacerlo solos, ni tampoco pueden ayudarnos familiares o amigos, sino que necesitamos un acompañamiento profesional: una persona cuyos conocimientos y experiencia vital puedan servirnos de guía, de orientación, a la hora de afrontar la revisión de nuestra vida.

Te deseo fuerza para tener el valor de hacerte preguntas y comenzar a responderte. Si quieres, podemos empezar AQUÍ.

Terapia de pareja: el tiempo y el amor

El tiempo en la terapia de pareja

Una mujer considera que su marido no es empático con ella, de modo que puede verla llorando por una discusión y parecer no importarle porque da más importancia a su enfado, e incluso cuando se encuentra enferma o la ve triste por algo, puede entablar una discusión durante horas…

Terapia de Pareja Psicólogo en Zaragoza Raúl G. TristánPosiblemente cada uno de vosotros tengáis una forma diferente de ‘vivir’ el conflicto en la pareja, y de expresar y comunicar vuestras emociones, de forma que aunque ambos estéis sufriendo, no podáis llegar a conectar el uno con los sentimientos del otro, porque estáis hablando ‘en idiomas diferentes’. Así no os será posible comunicaros, y mucho menos empatizar.

No obstante, creo que esto se vería muy claramente en unas sesiones de terapia de pareja, observando vuestra dinámica como tal. Ayudándoos a que veáis cómo os comunicáis: qué percibe el otro, qué le llega, qué siente, y qué emociones están en juego de forma soterrada.  Puede ocurrir qu externamente aparezcan otras que nos confunden o nos generan reacciones que no contribuyen a mejorar la relación.

Esto sólo puede verse y trabajarse con un buen profesional de terapia de pareja que medie y os ponga a cada cual lo suyo delante, para que seáis capaces de verlo y os hagáis conscientes del proceso y de los patrones que se establecen en vuestros conflictos.

Una vez que se haya trabajado esto durante unas sesiones, quizás se deba trabajar en terapia individual con cada uno. Pero eso será o no en función de lo que se haya visto.

Y quiero que te quedes con una cosa importante que sé por experiencia. Sabes, los problemas de comunicación en la pareja se pueden resolver siempre y cuando haya amor de partida. En terapia de pareja, si os queréis, y no sabéis comunicaros, hay esperanza.

Pero hay que ponerse a trabajar con un profesional, ya.

Cuanto más tiempo pasa, más se enquista nuestra forma de relacionarnos de manera tóxica, y más tiempo nos costará salir del pozo.

Terapia familiar para el conflicto en el hogar

Terapia familiar: modificar la dinámica de relaciones en el hogar

Ante un joven que, pese a querer muchísimo a su familia, siente que no le importa, y fantasea con alejarse de ella. No muestra interés ni preocupación, e incluso desea ser odiado por ellos…

Terapia Familiar Psicólogo en Zaragoza Raúl G. TristánEn primer lugar, decirle que en función de su situación actual, y de la historia personal que haya tenido hasta hoy, tener sentimientos en apariencia contrapuestos e incompatibles hacia su familia no sólo es posible, sino seguramente lógico y razonable, por lo que no me resulta tan chocante como en principio pueda parecérselo a él.

No es algo que sorprenda negativamente, ni que extrañe. Puede ser algo habitual y que a muchas personas puede ocurrirles según la etapa vital que estén transitando en un momento determinado de su vida. Incluso en el transcurso de una crisis existencial que pueda desembocar en cierto crecimiento personal.

Sería interesante explorar con él algunas cuestiones:

Por una parte, la polaridad entre querer muchísimo a su familia (contacto con ella, proximidad, confluencia), y por otro lado sentir que no le importan, y querer alejarse de ellos (retirada, alejamiento, diferenciación).  Tal vez está en una etapa vital en la que aun queriendo a su familia, llega la hora de diferenciarse de ella y ser un individuo autónomo que ya no la idealiza. Quizás ve la luz y la oscuridad de sus familiares, y quiere ser él mismo de forma libre y consciente. Avanzar en la madurez, en el logro de su propio lugar en el seno familiar, etc.

Por otra parte, el desear que incluso le odien, puede estar relacionado con lo anterior, de forma que si le resulta difícil distanciarse o diferenciarse de su familia, el que le odien le pone las cosas más fáciles a nivel cognitivo y emocional.

También podríamos explorar su forma de relacionarse con ellos, con sus figuras de apego (generalmente los padres).

Ver cómo ‘se hacía ver por ellos’ y reclamaba su atención y cariño. Y de ese modo entender de dónde surge ese deseo de que le odien, como mecanismo defensivo,  y qué tipo de beneficio puede reportarle.

¿Qué gana si su familia le odia? Si logra responderse con sinceridad y consciencia a esta pregunta, habrá empezado a abrir camino…

Y si aún te quedan dudas, sobre cuestiones de Terapia Familiar,  consulta con un profesional.

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Ayudar a un amigo… Sí pero…

 

Ayudar a un amigo, a una amiga, a una pareja… ¿sabemos realmente cómo hacerlo?

Ayudar a un amigo. Psicólogo en Zaragoza Raúl G. Tristán

Ayudar a un amigo… Sí, pero hasta donde acaba nuestra responsabilidad

Supongamos el caso de un joven cuyo mejor amigo se enamora perdidaemente de una de sus amigas, con la mala suerte de no ser en absoluto correspondido.

El joven sufre por el amigo, y  se pregunta qué es lo que él puede hacer para que la situación de su amigo mejore… 

Por mucho que a una persona nos una una relación de amistad, hemos de dejar que tome las riendas de su vida. Que sea ella la que se responsabilice de las situaciones que vive.

Ser su amigo significa creer en él, en sus capacidades, y no hacer por él lo que le corresponde en su propia autonomía. Clic para tuitear

De lo contrario, en vez de ayudarle le estamos convirtiendo en una persona dependiente de nosotros, sin capacidad para decidir y actuar, e incluso de darse cuenta por sí mismo de cuándo una relación le resulta conveniente o no.

Si de verdad queremos a alguien, ya sea como pareja o como amigo, estimularemos su autonomía, su capacidad de darse cuenta de las cosas, y favoreceremos así su crecimiento.

En el caso del amigo de este joven, el forzar la situación por él, sin que salga de él mismo, sólo puede llevar a complicarlo todo, y que la responsabilidad de lo mal que pueda ir algo, caiga sobre el amigo bienintencionado, que quizás incluso se sienta culpable por ello.

Estamos para acompañar a nuestros amigos en su camino, y ayudarles con aquello que nos pidan, pero no para sustituirles en sus decisiones y acciones.

Si de verdad te importa tu amigo, ayúdale a darse cuenta de su situación, sin decirle tú lo que ves, sino con preguntas que le lleven a responderse a sí mismo.

Sólo lo que él por sí mismo sea capaz de ver, le resultará válido. Y permanece a su lado para acompañarle en las emociones que pueda necesitar mostrar.

Y si sigues teniendo dudas, consulta a tu Psicólogo experto en Zaragoza, y por si no sabes dónde, AQUÍ puedes encontrarle.

Emociones una guía interna

Greenberg L., EMOCIONES UNA GUÍA INTERNA. Cuáles sigo y cuáles no. Sexta edición. Madrid: Desclée De Brouwer; 2005.

emociones una guia interna Psicólogo en Zaragoza Raúl G. Tristán

El apoyo social constituye uno de los elementos más importantes para la salud.”

Leslie Greenberg

 

Durante mucho tiempo las personas se han sentido inseguras respecto a cómo afrontar su emotividad. Uno de los grandes dilemas que cada uno de nosotros necesita resolver, a medida que crecemos, es cómo tratar con nuestras emociones.”

Leslie Greenberg

 

Situación

El presente libro objeto de recensión, Emociones una guía interna, constituye, a juicio del propio autor, “…un texto psico-educativo…” que será útil al lector para “…aprender cómo utilizar sus emociones a modo de guía interna.” (p.21).

Personalmente, ya en el mismo Prefacio me llama la atención el hecho de que Greenberg destaque la importancia de “…el apoyo empático y la validación de otro ser humano…” (p.21) y el encontrarse “…en un buen momento de aprendizaje.” (p.22) (haciendo referencia a un cierto equilibrio emocional) a la hora de aprender a tratar con las emociones propias, y a raíz de ello concluya que “El apoyo social constituye uno de los elementos más importantes para la salud.” (p.22).

Como he comentado en alguna ocasión, el individualismo del que yo partía de base se me fue desmoronando conforme avanzaba en mi propio desarrollo personal: el individuo nace, crece, vive, se desarrolla y muere en el seno del grupo humano que lo acoge en su ambiente como si de un matraz alquímico se tratara, y es en dicho contexto relacional donde todo acaba cobrando sentido, como seres sociales.

Quizás sea cierto entonces que la individualidad no es más que una ilusión, maya, un engaño de nuestra mente… Sea como sea, la cuestión es que en cuanto ‘tocamos al individuo’ acabamos volviendo al grupo, a la relación humana.

En cuanto a la revisión, no será exhaustiva, no pretende ser a modo de resumen, sino que  sólo se hará referencia a aquellos aspectos del texto que durante su lectura más me hayan llamado la atención, que he considerado más interesantes para mi aprendizaje, con los que he resonado o me han reflejado algún aspecto propio que deba trabajar. Los comentaré, destacaré, o tan sólo citaré… en función de la aclaración que precise hacerse sobre ellos, o del grado de afectación que me supongan.

Y si quieres que te acompañe en tu camino, de una forma más presencial, cara a cara, contacta conmigo.

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