Reseña: Educar en el asombro, de Catherine L´Ecuyer

Educar en el asombro

Sí, es cierto, sigo leyendo, vorazmente, igual que cuando era un crío y en mi casa ya no había espacio para tanto libro y mis padres se veían obligados a revender algunos de mis preciados tesoros literarios a los comerciantes de ‘El rastro’, para que yo pudiera seguir llenando las estanterías con nuevas adquisiciones… Era doloroso, pero necesario.Y espero seguir leyendo por mucho tiempo, pues deseo que el veneno de la lectura nunca falte en mi torrente sanguíneo: ya se sabe que la lectura alimenta a los espíritus libres… Por eso se incita tan poco a ese sano ejercicio mental que incrementa nuestro criterio, nuestra autonomía, y nuestra capacidad de decidir sin ser víctimas de las manipulaciones…

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