Falsas metas

Si echo la vista atrás, puedo observar en paz el tiempo de mi vida malempleado en intentar lograr objetivos absurdos, en alcanzar metas sinsentido, como la fama, o determinados bienes materiales, el prestigio, el reconocimiento… o quizás los objetivos de otros.

¡Cuántos horizontes creí desear, sin saber que eran balcones al abismo!

La claridad me llegó como una revelación inesperada, tras mucho sufrimiento, tras esfuerzo, tras empeño en la dirección correcta…

Cuando una especie de tristeza sublime me envolvió el alma, y el mundo pareció derrumbarse a mi alrededor, mi mirada se volvió lúcida,

y fue entonces cuando mi consciencia fue plena, y supe que debía arrojar agua sobre el castillo de arena que había construido a lo largo de mi vida,

para que mi verdadero yo surgiera desde el interior de esa cárcel levantada por mi vanidad, por mi soberbia… Por mi ceguera.

No siento nostalgia, ni pesadumbre.

Me compadezco del hombre que fui, y me reconozco en el hombre que puedo llegar a ser.

 09/11/17 Raúl Tristán©

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