LLenar España de bosques

Un Plan Verde para llenar nuestro país de bosques

Llenar de árboles España y que la ardilla vuelva a cruzarla de punta a punta

  • También nos dicen, ufanos, que casi un 56% de nuestro territorio es superficie forestal, lo que nos lleva a convertirnos en el segundo país de la U.E. con más bosques…
Campos de cultivo en Los Monegros

Campos de cultivo en Los Monegros

Sin embargo, cualquier amante del senderismo, del montañismo o simplemente de los viajes, que esté habituado a recorrer las diversas provincias españolas, podrá afirmar sin albergar duda alguna que España es cada día menos verde, que España se encuentra cada día más desertificada.

Para quien no viaje demasiado, un simple vuelo a vista de pájaro mediante Google le convencerá de la realidad que las manipuladas cifras ocultan.

El color verde de los mapas virtuales nada tiene que ver con el ocre que en realidad padecemos…

No niego que sea posible que la superficie forestal haya ido incrementándose de forma paulatina, debido sobre todo a la desaparición de infinidad de núcleos rurales, y con ellos de determinadas actividades altamente destructivas que desarrollaban: talas, agricultura, ganadería, fabricación de carbón, etc. (también de otras muy recomendables y conservadoras del medio).

Resulta obvio y evidente que la despoblación rural, la emigración del campo a la ciudad, ha supuesto la recuperación por la Naturaleza de grandes extensiones de terreno.

Sin embargo, no debemos confundir los términos.

Interesadamente se ha establecido la denominación “superficie forestal” para calificar como tal tanto a la arbolada como a la no arbolada…

Lo cual no resulta baladí.

Sigue leyendo…

La falacia del agua

Existe una falacia de extensión generalizada en torno al agua, que me propongo desmontar argumentalmente.

Esa enorme mentira, se encuentra sustentada y alimentada desde hace bastantes años por nuestra clase política, que encuentra un apoyo, a veces de forma ignorante e inocente, manipuladora otras, en ciertos sectores del ecologismo.

La cuestión de base es la siguiente, y exponiéndolo de forma clara, educativa, meridiana, para que todo el mundo la comprenda:

“En el planeta Tierra no hay agua para todos, y la razón es porque las personas la derrochamos, la consumimos en exceso, por lo que todos los ciudadanos deben pagarla más cara y controlar su consumo (hasta niveles en ocasiones ridículos).”

Huelga decir que muchos de sus propulsores son acérrimos maltusianos en cuanto a la certeza de limitación de los recursos se refiere… A mi parecer, creer en dicha limitación de los recursos es ignorar que el ser humano posee un intelecto superior que le ha hecho prevalecer y sobrevivir, evolucionar, hacer frente a todo tipo de cambios en su ecosistema, durante miles de años.

¿Por qué ese interés de los políticos, apoyados por grupos de presión a nivel ciudadano, en cargar el sentimiento de culpa y la repsonsabilidad única y exclusivamente en el consumidor individual, en las familias (como también ocurre en el negocio del reciclaje? (Ver Reciclar sin incordiar (I),  Reciclar sin incordiar (II)Reciclar sin incordiar (III y último); y “altos directivos de ECOEMBES  perciben salarios desorbitantes” ).

Sigue leyendo…