eatro del Temple, es el encargado junto con Alfonso Plou de elaborar las dramaturgias para las doce sesiones del ciclo A viva voz, que se organizan junto con la Asociación de Escritores de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza.
En la que se ha llamado “Escritores negros”, se representará un fragmento de mi novela “Las nueve lunas de Belcebú” (Mira, 2008).
“El objetivo de estas sesiones es dar a conocer, en pequeñas dramaturgias de no más de cinco minutos por autor, la obra de nuestras gentes que escriben. Y para ello se intenta favorecer al máximo la potencialidad de los textos y los universos de los autores” (José L. Esteban, adaptador de la novela)
Martes, 2 de septiembre, 18 horas, Pabellón de Zaragoza en Expo Zaragoza 2008
Indudablemente, algo había que hacer. El paso del Ebro por la ciudad de Zaragoza era un asunto que se mantenía olvidado, abandonado, desde decenios. Nadie había vuelto la mirada, hasta ahora, hacia un río que muchos consideraban un impedimento para el desarrollo de la ciudad, en vez de una oportunidad, un regalo, una bendición.
Las riberas del Ebro (e incluso el cauce mismo) exigían una intervención meditada, cuidadosa, respetuosa.
La Exposición Internacional Zaragoza 2008 nos ha hecho ver el río con otros ojos, y nos ha obligado a actuar sobre él. esperemos que sea para bien.

PLAN DE RIBERASDEL EBRO
PLAN DE RIBERAS GÁLLEGO, HUERVA, CANAL…
Y los problemas y detractores:
http://www.ambientum.com/revista/2004_04/RIBERAS_imprimir.htm
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=243693
http://www.heraldo.es/reportajes/arbolado/
http://www.heraldo.es/heraldo.html?noticia=200454
http://blog.sekano.org/?p=1032
http://ansararagon.blogspot.com/2006/12/adios-riveras-adios.html
En los últimos tiempos, a nadie se le puede escapar un detalle triste y al que deberían poner pronta solución: el cauce del Ebro, a su paso por Zaragoza, y una vez sobrepasadas las obras de la Expo en el meandro de Ranillas,(o lo que es lo mismo, colóquense ustedes en los puentes de La Almozara, de Santiago, de Piedra, de Hierro y de La Unión, y lo comprobarán) está viéndose colmatado por ingentes aportes de tierra procedentes de dichas obras.
Hablando en plata: los movimientos de tierra que las obras de la Expo están llevando a cabo, están aportando al río una cantidad nada despreciable de depósitos que en numerosas zonas del cauce son perfectamente visibles, y que no existían antes.
A este paso, el azud, para lograr una lámina de agua adecuada para la navegación fluvial, va a tener que levantarse varios metros más de altura, pues de lo contrario, vamos a cruzar el río de orilla a orilla por bancales de arena.
¿Alguien se ha dado cuenta de ello y va a ponerle remedio, o son imaginaciones mías?
Se trata de un gran proyecto por el que todos debemos de luchar, pero por el que yo, particularmente, temo.
Y temo porque conozco la idiosincrasia del político aragonés en estas fechas, absorbidas por las elecciones y por una futura Expo, y su escaso desvelo por asuntos tan trascendentales para el pueblo zaragozano como lo puede ser éste.
Cuando no existía ni la posibilidad de que Zaragoza fuera la sede de una Exposición internacional, ya existía en potencia el la realidad de un bicentenario que nos quedaba al alcance de la mano, para explotar su recuerdo, para no olvidar nuestra historia y que ésta nos empuje hacia el futuro.
Zaragoza no puede dejar de lado el Bicentenario de Los Sitios, un episodio que marcó para siempre a ésta ciudad y a sus gentes y que significó un hito en la heroica resistencia de un pueblo.
Desde la
Asociación Los Sitios y desde la Fundación 2008 se intenta llevar a cabo un proyecto cultural que no sea rival de la Expo 2008, sino que signifique una sinergia que revitalice nuestra dormida esencia.

ese pasaje de la guerra librada contra el pequeño corso.
Una obra que gracias a su empeño y esfuerzo va a ser llevada a la
gran pantalla con el
mayor presupuesto económico que ha conocido el cine español. Una oportunidad que multiplica el beneficio para
Zaragoza si al final se lleva a buen puerto el deseo de este profesor de universidad: que los excepcionales decorados empleados en la película sean adquiridos por la ciudad de Zaragoza para conformar un museo de
Los Sitios tridimensional, por el que poder pasear como si nos encontráramos inmersos en la época en que tuvieron lugar tan tristes sucesos.
Las Instituciones y sus cabezas deben ponerse a trabajar ¡YA! en este asunto, pues los veo reticentes, como absorbidos por la Expo, un proyecto que tan sólo durará tres meses, cuando un MUSEO DE LOS SITIOS es para toda la vida.
LOS ZARAGOZANOS QUEREMOS UN MUSEO DE LOS SITIOS.
¡LLEVAMOS ESPERANDO DOSCIENTOS AÑOS!