Estás dormid@… Y no quieres despertar

Estás dormid@. Pasas dormid@ la mayor parte de tu vida.

caballo muertoY no es por ignorancia, muchas de las veces. No es porque no sepas o al menos intuyas que vives fuera de la realidad, inmers@ en tu particular sueño. No.

Es que no quieres despertar.

Estás dormid@…

Y no quieres despertar.

 

Y eso pese a que el sueño en el que cada día se te muere una parte de ti es, en verdad, si eres sincer@ contigo mism@, una auténtica pesadilla.

Una pesadilla que te invita con coloridos engaños y subterfugios edulcorados, a vestirte de actor/actriz, a disfrazarte, a presentarte a los demás ocult@  tras una máscara de carnaval que asumes como tu identidad, mientras asfixia a tu Ser, ahoga a tu esencia, aniquila tus auténticos sueños, mata cada emoción sincera que pueda nacer en ti, cada expresión genuina de ti…

Estás dormid@ y no quieres despertar... Porque despertar, duele. Clic para tuitear

Duele el darte cuenta de que interpretas un papel, en el ridículo escenario de cartón de un teatrillo de títeres y marionetas…

Duele arrancarte la máscara que te cubre el rostro, y presentarte ante el mundo siendo tú mism@. Clic para tuitear

Duele el responsabilizarte de ti mism@, y de que hoy estás donde ahora estás, porque no quieres hacerte cargo de tu vida: porque te resulta más sencillo culpar a otros de los caminos por los que transitas perdid@ y sin rumbo, aunque a ese deambular torpe lo llames ingenuamente tu libertad…

máscara dolor

 

Duele ignorar las voces de tu interior, que te suplican que abandones tu loca carrera hacia la autodestrucción, tu avance hacia el vacío de tu existencia, tu huida de la realidad…

Duele hacerte consciente de que cuando llegue el final de tus días, echarás la vista atrás y sabrás que lo que has vivido no es sino una mentira… Y que la verdad de tu vida yacerá enterrada en la tumba en la que tu cuerpo se descomponga.

¿Es acaso eso lo que deseas?

¡Es hora de que de que no te niegues a ti mism@, y de que vivas la vida que aguarda su momento dentro de ti!

 

Sé valiente, toma las riendas de tu destino:

abre los ojos, da un paso adelante

y empieza a caminar por tu propia senda.

¿Te acompaño?

 

 

Una agenda para vivirla

Mi agenda

No, no soy un diplodocus, ni estoy en riesgo de extinción: soy simplemente uno de esos nostálgicos que, pese a tener toda su agenda en Google Calendar, todavía mantiene, abierta sobre su escritorio, una tradicional agenda de papel…

Adoro el tacto, el olor, la presencia del papel. Y me gusta escribir a mano. Y leer en papel.

Pero volvamos a la agenda… Porque hay una cuestión que siempre me ha asaltado:

¿Por qué el espacio que ocupa en una agenda el fin de semana, sábado y domingo, es siempre tan mísero, tan rancio, tan despreciable?

¿No os ha chocado a vosotros también?

mi agenda

Ya, ya sé que habrá quien me responda que para nada, que es lo lógico para quien emplea la agenda tan solo como un elemento de trabajo más en su día a día profesional…

Pero yo, que la empleo para mucho más que para organizar mi tiempo laboral (por ejemplo para recoger en ella eventos importantes para mí, que me interesa poder consultar en un futuro, cuándo acontecieron), y que almaceno cada agenda desde el año ‘nosénicuántos’, es importante contar con el mismo espacio, si no más, para el fin de semana…

Quizás no os hayáis parado nunca a pensar que, en el fondo, posiblemente, los acontecimientos más relevantes en vuestras vidas, aquellos que verdaderamente os han llenado, que os han marcado positivamente, han sucedido en fin de semana…

Sigue leyendo…