La muerte no es el final

la muerte no es el finalLa muerte no es el final, no, no lo es…

Hace unos escasos días supe que una persona a quien conocí en un pasado y duro tramo de mi camino en la vida, ‘ha cruzado al otro lado’.

Él y yo no fuimos amigos, ni tan siquiera llegamos a ser compañeros…

Superior él, subordinado yo, y por medio una hostilidad sin sentido, que hoy no dudaríamos en calificar de mobbing, o acoso laboral.

Pude ver el odio reflejado en sus ojos durante mucho tiempo. Quizás más del que debiera haber soportado.

Cada cual sobrevive como puede. Seguramente mi mirada también le transmitió a él mis pensamientos…

Han pasado más de quince años y, sin embargo, en determinadas circunstancias, su persona me ha venido a la mente a lo largo de este tiempo.

Incluso he creído encontrármelo en alguna ocasión, aunque de lejos…

Cuando así ocurría, se me activaban las emociones, los sentimientos me brotaban…  Pero la impotencia y la rabia de un tiempo, eran ahora tristeza y dolor por la incomprensión de una innecesaria enemistad.

Cierto es que mucho antes de hoy, había llegado ya al punto del perdón.

Un perdón alcanzado sin la intermediación de la reparación del daño.

Simplemente con el distanciamiento del foco del dolor, con el alejamiento de quien me resultaba ‘tóxico’.

En ocasiones, no hay otra solución, no hay otra vía, y alejarse de quien te daña, es la única opción válida.

No te guardo rencor, compañero, te perdoné tiempo atrás, y tan sólo me gustaría que pudieras escucharme, para recordarte que: LA MUERTE NO ES EL FINAL.

 

Acerca de Raúl Tristán

Facilitador de Desarrollo Personal y de Grupos de Crecimiento. Coach. Mentor. Terapeuta.
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