Drogodependencias: una visión desde la Psicología del Aprendizaje

Cuando las drogodependencias… ‘se aprenden’

  • Hace unos  escasos meses, mientras preparaba los contenidos teóricos de unos temas relativos a la Psicología del Aprendizaje,  me encontré con una interesante relación entre esta importantísima rama de la Psicología, y el siempre de actualidad campo de las drogodependencias.
  • Este campo representa una gran problema social en nuestro país, pues no en vano España encabeza el consumo de drogas de Europa.
  • El drogodependiente aprende a serlo, y nosotros podemos aprender sobre su aprendizaje.

Psicología del Aprendizaje: en la base del estudio de la conducta

psicología cabeza

Foto: Pixabay

Por si el lector no lo recuerda, haremos memoria juntos.

La Psicología del Aprendizaje es una disciplina científica encuadrada dentro de la Psicología Experimental  (aquella “que considera que los fenómenos psicológicos pueden ser estudiados por medio del método experimental” (Fuente: Wikipedia) y cuyo objeto de estudio lo constituye la conducta, y con la finalidad de explicar y predecir su adquisición, mantenimiento y cambio.

¿Y por qué es tan importante la Psicología del Aprendizaje?

Si tenemos en cuenta que con ‘conducta’ estamos haciendo referencia a “todo aquello que un organismo hace, incluyendo los fenómenos encubiertos como el pensar o la consciencia” (Miguéns, M. y Pellón R.), podemos comprender la raíz de la importancia de esta disciplina:

Todo lo que hacemos, pensamos, etc. es una conducta que puede ser explicada, predicha, adquirida, mantenida o modificada.

Las drogodependencias como conductas aprendidas, y sus consecuencias

cocaína droga drogodependencias

Foto: Pixabay

Experimentos llevados a cabo con animales, concluyen que las drogas pueden convertirse en poderosos estímulos incondicionados.

Además, el consumo responde a una serie de claves ambientales que pueden ser condicionables, siguiendo la Psicología del Aprendizaje.

Algunas de estas claves que entre las personas encontramos, son ciertos rituales, determinada compañía y lugares concretos…

Claves contextuales: fundamentales para que se produzcan en el consumidor fenómenos como respuestas compensatorias, tolerancia, sobredosis, recaídas, etc.

Así mismo, cada persona tiene una forma de ‘conducirse’ en el mundo que le rodea, en función de los mecanismos de aprendizaje de los que hace uso.

Luego están, por supuesto, factores personales innatos, que también deberemos valorar…

Con todo lo expuesto llegamos a una certeza: la conducta adictiva es una conducta aprendida, que presenta una serie de características propias.

Partiendo de esa base, el conocer dichas características, nos permitirá intervenir de forma efectiva sobre la misma.

Para ayudar a otros, antes hay que saber hacerlo

Conocer los mecanismos que rigen las drogadicciones contribuirá a su prevención y tratamiento y a la reinserción de los drogadictos.

Por ello, y si de verdad queremos formar parte activa de ese proceso de mejora social, nada mejor que formarnos en un Máster en Drogodependencias que nos acredite como expertos en la materia.

Sólo aprendiendo las estrategias preventivas, terapéuticas o de reinserción adecuadas podremos aportar soluciones al sufrimiento de miles de personas.

Cuando hablamos de formarnos para poder cuidar a otros y mejorar sus vidas, debemos tomarnos en serio lo que hacemos. No vale cualquier cosa.

En este tema debemos ser rigurosos, recibir una formación de calidad. Una formación que responda a las necesidades de aquellos a los que vamos a ayudar.

Acerca de Raúl Tristán

Mentor de Desarrollo Personal, Profesional y de Negocios.
Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario