Una brújula para cuidadores

Diario de un infortunio. Relato del cuidador en un caso de ictus cerebral

Diario de un infortunio. cuidadoresLa presente obra del  experto en Coaching Personal, Manuel Mata, condensa en sus apenas 120 páginas,  con la simplicidad de los sentimientos hermosos, un profundo mensaje que comienza a intuirse con el subtítulo, y que queda confirmado desde el mismo instante en que alcanzamos la página que alberga la dedicatoria: “Para todos los cuidadores“.

Manuel Mata es ya un avezado artífice de la palabra impresa, pues no en vano ha publicado anteriormente obras como “Supera tus miedos y alcanza tus sueños” o  “¡Reinvéntate! Guía para cambiar tu vida profesional” (CreateSpace) en las que ha desplegado, con su talento creador, todas las tácticas y conocimientos adquiridos en el campo del coaching. Pero en el opúsculo que hoy acercamos hasta estas páginas, el esfuerzo creador ha debido ser mayor, suponemos, pes no debe resultar nada fácil plantearse el reto de afrontar un tema tan duro, tan trágico, tan capaz de despertar las dormidas conciencias y de ablandar los más duros corazones, como el que las siguientes líneas que transcribo nos presentan:

Este es el relato de las vivencias que como cuidador, un chico escribe terapéuticamente en forma de diario, a partir de que su pareja, Dani, sufre un ictus cerebral.” (pág. 9)

Palabras que hallamos ya en el prólogo, dispuestas a dejarnos sin respiración…

Una cuestión, la de cuidar, que resulta por otra parte tan próxima a nosotros hoy día, y cada vez con mayor frecuencia. Nadie está libre de convertirse en cuidador… o en cuidado:

Dani aparentemente era una persona muy normal, de carácter sociable y extrovertido, que un día de pronto tuvo un derrame cerebral  y le cambió la vida.” (pág. 9)

Sentimientos, emociones, la cruda realidad sin colorear. Aprender o quizás desaprender…

“…no tenemos todo el tiempo del mundo para hacer lo que queremos, porque nuestro paso por esta vida es limitado. Hay tantas cosas que posponemos para un momento mejor…”  (pág. 15)

“No sé cuándo aprendimos a posponer las cosas que deseamos hacer.” (pág. 15)

O sea que aprendimos, quizás nos enseñaron, un comportamiento ¿erróneo? Una actitud equivocada ante la vida, sí, si atendemos a la certeza, la única certeza: que un día también nosotros moriremos…

Y aunque también se plantean de soslayo otros temas, como el de la aceptación o no por la familia del enfermo de su relación sentimental (y los derechos en las parejas de hecho), máxime cuando ambos miembros pertenecen al mismo sexo (pág. 20); o el de la crueldad del mundo laboral ((pág. 23) escenificado en el despido de Dani; el centro neurálgico siguen siendo el cuidador y el enfermo, su desamparo, su abandono por esta sociedad, por las instituciones que prometieron darles amparo…

“Hay mucha gente para sugerir lo que tengo que hacer según ellos, y cómo me tengo que comportar, pero muy pocas personas dispuestas a ayudarme realmente.” (pág. 28)

Lágrimas, dolor, sentimientos de culpa. El desgaste físico y mental; el agotamiento del cuidador y el flirteo con el propio riesgo a enfermar… Saberse (y tolerarse) imperfecto. No podía faltar el momento crítico del retorno a ¿la normalidad? (la vuelta a casa) tras el alta hospitalaria… El olvido por los otros, centrados en la persona enferma, de las necesidades del cuidador…  La negación de la realidad por los familiares. Una velada crítica a un imperfecto sistema sanitario. La innegable relación entre nuestros pensamientos y nuestras dolencias (pág. 91). E incluso el perdón. Todo ello cabe en este ‘diario de un cuidador’.

Escrito en un lenguaje coloquial, en el mismo tono con el que las personas solemos hablar o escribir tratándose de un diario, confidente callado de nuestras cuitas, pues el autor, aunque pudiera, no pretende hacer alarde de florituras ni exquisiteces literarias, sino transmitir una vivencia realista, revestida de la más absoluta credibilidad, logra dar cumplida cuenta de esta finalidad, sin obviar sutiles consejos intercalados de forma disimulada, la aclaración de conceptos patológicos, recomendaciones, el juego con los nombres metafóricos de las empresas, la preocupación por cuestiones cotidianas como el sexo, la economía doméstica, el ocio, la dependencia…

Es esta sin duda una historia con la que muchos cuidadores se sentirán identificados, pero ese verse reflejados en el espejo no debe distraerles de detenerse sin prisa alguna en el epílogo que, cerrando el círculo, les hará retornar a la calma, a la sabiduría y a reconocer la bondad de la vida.

Manuel MataSobre el Autor

Manuel Mata reside en Barcelona. Coach certificado por TISOC, es Ldo. en Administración y Dirección de Empresas por la UAB y MBA por INESEM. Tras una larga trayectoria profesional en diferentes grandes corporaciones, actualmente es el Director de TuCoach.eu.

Título: Diario de un infortunio. Relato del cuidador en un caso de ictus cerebral

Autor: Manuel Mata

Edita: CreateSpace (Amazon)

ISBN: 978-149–9125405

1ª Edición: Abril 2014

 

Acerca de Raúl Tristán

Mentoring & Coaching. Business Development & Management Consulting.
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