Comunicar para existir, sí pero…

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Foto: Pixabay

En un mundo hiperconectado y globalizado, en el que se considera muy acertadamente que tanto creadores, como profesionales liberales,  como empresas, son/somos marcas,  estos, muchas veces sin saber bien por qué ni cómo, se lanzan al terreno de la Comunicación al igual que en los siglos I y II salían los cristianos a la arena del circo romano: a pecho descubierto, sin armas y sin preparación alguna. “Si no comunicas, no existes” advierten los Dircom, y los marketinianos asienten confirmando sus palabras.

Y sí, es cierto, si no comunicas no existes, pero…

Hasta hace unos escasos años, la Comunicación podía reducirse a lanzar una serie deinformaciones que nosotros considerábamos de interés sobre nuestra marca o a convocar a la Prensa, la Radio y la Televisión, en la esperanza (muchas veces vana, si no existía pago previo) de lograr algún feedback reducido a la publicación o inserción de una cuña publicitaria freeHoy día, Prensa, radio y TV comparten espacio con la Red, y una fiebre vírica del “Hay que estar, alimentada por los gurús del humo[1]empuja insultantemente a algunos incautos, de entre losnecesitados de Comunicación antes mencionados, hacia el despeñadero, entiéndase muladar, donde servirán de suculento manjar a la multitud de buitres que pululan por los cielos de la Internet[2].

Hay que estares la expresión que con más frecuencia escuchamos quienes vivimos por y para la palabra hecha bits, como  herramienta principal de trabajo. Y ese “Hay que estar… en Internet”, está trayendo a muchos creadores, profesionales liberales  y Pymes de cabeza porque, sencillamente, se están cruzando en su camino otros supuestos profesionales que en realidad no lo son en modo alguno. Se da la circunstancia entonces de que, cuando algún alma cándida representativa de uno de nuestros tres tipos de necesitados de Comunicación mencionados (creadores, profesionales liberales y Pymes), acude en busca de consejo a esos poco/nada profesionales, autoerigidos en oráculos infalibles, las indicaciones que reciben (mágicas recetas de brujo de la tribu), pueden ser de varios tipos. A continuación desgranaremos tan solo algunas de ellas. La más socorrida es el irrisorio mandato de que transformen el Dpto. de Comunicación y Marketing en un cada vez mayor Departamento de Chateadores, polluelos adictos a la Red, que malgastan todas las horas de su jornada en navegar y charlar con los clientes porque, según su sabiduría, todo lo demás está muerto, no vale ya… Otras veces, les convencen de la necesidad de contratar uno o varios Community Manager (CM), el empleo y titulación académica de moda (por inventar títulos que no quede… y si son en grafía inglesa, mejor, que parece que les dotamos de mayor profundidad).  Eso si no pasamos a las palabras mayores del Social Media Manager (SMM)… Con esta línea de acción, lo que logran la incauta Pyme, o el pobre y confiado pintor de retratos y naturalezas muertas o el Consultor independiente, es cargar sobre sus maltrechas espaldas económicas, unos costes estructurales que si bien no van a poner en grave riesgo la viabilidad del proyecto, sí van a contribuir al deterioro financiero, máxime en unos momentos como los actuales, en los que la supervivencia de un negocio puede verse afectada por  el más leve desequilibrio en la balanza de ingresos y gastos. Y lo decimos, sobre todo, porque estamos hablando de unos costes innecesarios, que solo una gran empresa puede permitirse desperdiciar. Otro de esos consejos peregrinos es el de forzar a todo el personal a abrirse cuenta en las redes, convirtiendo al mismo en CM por arte de birlibirloque y, por ejemplo, poner a tuitear desde al Director General hasta al conserje (con todos mis respetos)…

Blogs, agregadores de blogs, Menéame, Facebook, Twitter, Twenti, Netlog, Viadeo, Infonomía, Orkut, Foursquare, Google+, Klout, LinkedIn,…Pinterest… Cada día que amanece, una nueva herramienta o una red social nacen en la Red y los voceros del trending[3] se apresuran a amenazar y a sentenciar:Esta es la herramienta/red social que revolucionará Internet, la comunicación, las relaciones…Si no estás en ella ¡prepárate para diluirte en la nebulosa!

Y señores, nada más lejos de la realidad. En contra de lo que predican esos centenares de augures[4], esos miles de evangelizadores[5], esos millones de early adopters[6]…  ¡fuera de la Red hay vida, mucha, diversa… y con un excelente porvenir! Así que muchas gracias, pero sus consejos no son necesarios. Si tuviéramos que dedicar todos los días tan solo unos minutos a todas ellas, no haríamos otra cosa. Internet y sus redes guardan en sus entrañas un peligro enorme: son ladrones de tiempo, reductores de la productividad, en un grado inimaginable. No debemos obviar que las redes implican invertir tiempo, mucho, mucho tiempo, y sinceramente, ni usted ni sus empleados, ni un escritor, ni un pintor, ni… un fontanero, están para pasarse el día tuiteando, o charlando en Facebook. No es ahí donde la empresa, el negocio, se sacan adelante. Además, se corre el riesgo de dañar la marca, más que de contribuir a su desarrollo, sobre todo si implica a personal que no está capacitado para ello.

Por cierto que el trabajo continuo en la Red reestructura nuestra forma de procesamiento mental… pero de eso ya hablaremos en otra ocasión.

Resumiendo. Si tiene una empresa, o es usted un profesional liberal, o un creador (escritor, pintor, escultor, músico…) cada vez que escuche a uno de estos predicadores de los bits adopte la siguiente estrategia que asegurará su estabilidad mental y mantendrá a salvo su bolsillo:

1.- escuche, atentamente pero sin implicarse, para saber qué es lo último que se está cociendo en la Red, y tome nota de ello

2.- dé de alta la cuenta correspondiente, con su nombre artístico, marca comercial, etc. simplemente para, como se dice vulgarmente “tenerlo pillado”

Recuerde que muchas redes tienen un recorrido corto, una vida contada, por lo que muchas de ellas morirán sin que usted o su empresa hayan tenido que implicarse en ellas. Y es lo mejor. No merece la pena hacer mayor esfuerzo que el del registro, y más adelante ya se irá viendo la evolución del neonato…

Nuestro consejo de antigurús: mantener todas las estrategias clásicas del mkt y la comunicación, e integrar las tácticas en redes sociales, en Internet en suma, como una más de las patas del banco.  Y para ello, nada mejor que externalizar la gestión (lo que supone reducir los costes en cerca de un 75%, pues nos ahorramos salarios fijos, costes sociales, puestos de trabajo, etc. de modo que desde 250-300 €/mes podemos tener esa línea de acción perfectamente cubierta), poniéndola en manos de equipos solventes no conformados por pipiolos community managers, sino que se constituyan en torno a profesionales de diversos ámbitos profesionales con clara vocación por la comunicación, con una experiencia vital importante, con un cierto bagaje culturalcon capacidad de integrar los principios, valores y core business de una empresa o de un profesional de forma objetiva y calculada y que puedan además aportar un valor añadido, por ejemplo el de contar con comunidades holísticas en torno a si mismos y su propia organización. Un simple curso de CM no puede aportar todas las competencias mencionadas, y mucho menos un valor de peso como lo es el de disponer de una poderosa Comunidad online. Al final la Red se basa en la viralidad[7].

Esta es, sin lugar a dudas, la línea experiencial de trabajo que llevamos a cabo desde El Librepensador, entendido como una comunidad holística que por si misma crece cada día en esas redes sociales, sin necesidad de inversiones costosas, sin necesidad de un SEO/SEM agresivo que tarde o temprano llegarán a penalizar los buscadores, sino basado en los contenidos de calidad y la experiencia satisfactoria del usuario.

Por eso, cuando una Pyme, o incluso un negocio local o un creador acuden a nosotros, parten de la certeza de los datos: la creación de su perfil, y su difusión en las redes, no se van a perder en la inmensidad del mar de bits. Aquella fortaleza o factor diferenciador, o ventaja competitiva que le interesa destacar, dar a conocer, va a ser, sí o sí, escuchado por miles de seguidores y fans que ya están ahí. De ese modo, si su producto o servicio les resulta de interés, entonces se convertirán en fanáticos adeptos a su religión y llevarán a cabo una labor de evangelización de alcance inimaginable.

                La gestión de su Marca, desde su construcción hasta su mantenimiento y crecimiento, se trabaja en la Red desde diferentes aspectos que, combinados, contribuyen a posicionarla de forma sólida y rigurosa, lo que no consiste precisamente en estar en las redes, publicitando sus productos/servicios de una forma nada sutil (eso mismo puede hacerlo un sencillo software que automatice los procesos), una táctica esta nada recomendable, rechazada por aquellos a los que intentamos llegar, por nuestro target, y que en general acaba siendo el único modo de operar de gran parte de los CM que lamentablemente  proliferan por la Red como recién salidos de una copistería.

**Este artículo se publicó el martes 15 de mayo de 2012 en la sección Comunicación del nº 41 de la revista Ley Actual, que se difundió encartada ese día con la edición en Aragón del diario económicoExpansión.

 

[1] Pléyade de supuestos expertos en Internet y su mundo

[2] Internet fue en su origen un término de género femenino

[3] Tendencia

[4] Un augur era un sacerdote de la Antigua Roma que practicaba oficialmente la adivinación

[5] La red está plagada de “misioneros” dispuestos a convencernos de las bondades de determinados productos y servicios…

[6] Fanáticos de las tecnologías que prueban antes que nadie los nuevos programas y los nuevos gadgets

[7] El marketing viral es un término empleado para referirse a las técnicas de marketing que intentan explotar redes sociales y otros medios electrónicos para producir incrementos exponenciales en “reconocimiento de marca” (Brand Awareness)

Acerca de Raúl Tristán

Mentor de Desarrollo Personal, Profesional y de Negocios.
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