El cuarto poder y el paradigma perdido

El cuarto poder

Foto: Pixabay

El cuarto poder

En los últimos tiempos venimos siendo testigos de la desaparición de numerosas cabeceras periodísticas; o cuando menos, somos conocedores de la profunda debacle por la que muchas de ellas se encuentran pasando, tribulación esta que obliga a las editoras a llevar a cabo trágicas regulaciones de plantilla, consecuencia última de los más que pésimos resultados económicos que están obteniendo.

Estos acontecimientos, achacables a vuela pluma a la crisis generalizada que todos padecemos, esconden sin embargo un trasfondo mucho más lamentable que el del descenso de los ingresos publicitarios (hasta hace no mucho la principal fuente de financiación de la prensa, muy por encima de la venta de ejemplares de los propios diarios). Ese oculto cepo no es otro que el de la ausencia de una auténtica libertad de prensa en este país, cimentada en la escasa, si no nula, independencia de las cabeceras, que forman parte, en la mayoría de las ocasiones, de un número reducido de grandes grupos que controlan y manipulan todo lo que se escribe en España, conformando una realidad a la medida de sus necesidades, que no son otras que las de quienes los sustentan con sus subvenciones y concesiones. Porque, no nos engañemos, gran parte de la prensa subsiste gracias a generosas aportaciones que los grupos de interés, generalmente partidos políticos asentados en instituciones públicas, ayuntamientos, diputaciones, comunidades autónomas y el mismo Gobierno, les entregan como pago generoso a la difusión de sus bondades y silenciamiento de sus “maldades”, aparte claro está de la “mala prensa” que pueda ejercerse contra el “enemigo”…

Con las empresas sin invertir en publicidad, y las instituciones políticas en quiebra, los diarios sin soporte auténtico han visto mermados sus recursos y han acabado cerrando sus puertas o ahogando las cifras de beneficios de los grupos de los que cuelgan en el organigrama. Para sobrevivir, algunos venden desde DVD,s hasta albornoces; otros crean páginas de cupones descuento, otros… están perdidos. La crisis, en cierto modo, no ha servido más que para hacer limpieza en la casa de la Prensa, aun cuando no sepamos si se barrieron colillas arrojadas al suelo o diamantes que se cayeron a este por descuido.

“En la historia han sido muchos los casos de boicoteos a los medios de comunicación por la vía de la publicidad.” (Pascual Serrano)

            Se hace necesaria una reflexión profunda, y recordar a Ockham, aunque desde mi punto de vista, la Prensa partidista no merezca la pena atención alguna.

“Ya no hay nada más alejado de la realidad, dicen, que el lienzo que emborronamos cada mañana los periodistas…” (Jorge Alcalde)

            Necesitamos una ciudadanía con criterio, con ideas propias, educada en las cuestiones económicas y políticas, que analice cada acontecimiento desde diferentes ópticas hasta hacerse con su propia fotografía de los hechos, no serviles masas ideologizadas.

“Hay gente que se compra un periódico por la misma razón que los indios comanches llevaban una pata de conejo colgada al cinturón, como tótem, como fetiche.” (Tom Wolfe)

            Por la razón expuesta quizás, nuestro modelo, el de El Librepensador, no está en crisis. Porque nos basamos en un paradigma nada nuevo, aquel que establece, por una parte, que el periodismo debe informar sobre los hechos, sin “deformarlos” (la Prensa partidista pretende hacer pasar  por información su manipulación).

“La palabra ética no está en el diccionario de muchos periodistas.” (Matías Antolín)

Ese campo, el de la información, se lo dejamos a los periodistas…

“… el periodismo no está siendo notario de la actualidad sino pregonero o instrumento de otros poderes. A veces es como si la prensa sólo existiera para resaltar lo político. Y más que sus Pepitos Grillos somos sus voceras.” (Matías Antolín)

…porque nuestro paradigma es extenso, y entra también de lleno en el campo de la opinión, en el que establece claramente las reglas del juego: debemos saber, y no ocultar, que lo que se nos expone no es información, sino opinión; un punto de vista que enfrenta al lector con su criterio personal, para que sea aún más crítico y reflexivo.

“Al español le gusta tener libertad de decir y pensar lo que se le antoja, pero tolera difícilmente que otro español goce de la misma libertad, y piense  y diga lo contrario de lo que él opina.” (Manuel Azaña)

            Y ese es nuestro particular océano azul, para el que hemos creado un medio de comunicación libre 100%, tal y como su propio nombre indica sin ambages y sin tapujos: El Librepensador; un medio plural; que no pretende ser servicial con el poder, sino servir al ciudadano; que no batalla por la información, ni por la manipulación, sino que es líder en opinión independiente.

“A esto se le llama credibilidad. Y es el mayor tesoro de un medio de comunicación.”  (Jorge Alcalde)

**Agradeciendo a José Antonio Visús, Socio Fundador de Ilex Abogados y Director de Ley Actual, la oportunidad de colaborar con la prestigiosa revista que dirige, con este artículo publicado en la Revista Ley Actual nº 40 inauguramos la sección Comunicación de la misma.

Ley Actual su disposición en los kioscos todos los primeros martes de mes, con su ejemplar del diario económico Expansión, en Aragón.

 

Bibliografía recomendada:

BUSTAMANTE, E. (1982). Los amos de la información en España. Madrid: Akal.

CHAGUACEDA, C. (2011). El parche del Príncipe y otros cuentos de la comunicación. Madrid: ESIC.

SERRANO, P. (2009). Desinformación. Madrid: Península.

–          (2010)Traficantes de información. Madrid: Akal.

VV.AA, (2004). Los oficios del periodista. Zaragoza: Asociación de la Prensa de Aragón.

Acerca de Raúl Tristán

Mentor de Desarrollo Personal, Profesional y de Negocios.
Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario