La Casa, de nuevo en buenas manos…
Viernes, 3 de Julio de 2009
…porque lo único que hasta ahora se ha demostrado, es que solo un profesional libre de la carga que supone el estar sujeto al deseo de medrar en lo económico, puede ocuparse de semejantes asuntos de Estado.
El uniforme marca, imprime caracter, o a veces solo es la expresión externa del espíritu que empuja a una persona.
Solo se, que se es de “otra pasta”, y no precisamente de la de los medradores, colegas de, que aprovechan cualquier cargo público para lucro propio. Bienvenido mi general, hasta nunca señor Saiz.

