El Chovito, las irregularidades de la Ley de Costas
Pueblos marineros. Blanco de salitre y azul de cielo reflejo del mar.
Colores, plantas, vida y tradición. Pesca, barcas de madera, olor a calafate.
Calma, paz, tan solo la espuma que truena entre las rocas.
Historia de España. Pueblos de pescadores. Alma marinera. Labios de sal, pieles resquebrajadas.
Y una Ley de Costas que derriba su mundo a los pobres, que destruye el espíritu de la gente de bien, de la gente noble que a nadie se enfrenta.
Los peces gordos de la especulación urbanística clavan sus afilados colmillos sangrientos en las venas de nuestro país, y compran alcaldes, y compran leyes, y asesinan esperanzas.
Bastardos que arrasan la obra humana de una forma de vida… como en Candelaria, como en el barrio de El Chovito.
Amigos míos, ¡estoy con vosotros!


