Manuel Pizarro, ¿Ministro de Economía?
Rajoy ha dado un buen golpe de efecto, se ha ganado a Pizarro para su causa, lo ha posicionado como caballo ganador, y ha desactivado la bomba de relojería Gallardón.
Pizarro ha sido un hombre íntegro, un gran empresario, un magnífico gestor, un adalid de la causa justa, y ahora es un hombre libre , la condición más relevante para poder dedicarse por completo a la res pública, a la política.
Debería considerarse seriamente que ésta constituyera una conditio sine qua non: la libertad. Libertad cultural, y libertad económica.
Pizarro no llega a la política para vivir de ella, para lucrarse con ella, para ser un profesional de la política.
Pizarro es un profesional.
Pizarro no necesita la política para vivir, y vivir muy, muy bien; al contrario, la política no va a darle sino quebraderos de cabeza.
Pizarro llega a la política para dar un servicio.
