De Progeas, Pirineos, Colegios y otras mandangas
Días de ruido y furia, días de ruido de monedas de euro chocando en el interior de los bolsillos, y de furia urbanística, de furia recalificadora.
En los terueles Progea parece ser más bien Projeta, aquella que tiene a un ex edil del PSOE, partido artífice máximo de la vuelta de tuerca, como principal responsable… ¿Serán casualidades, o es que como dice el tópico, todo queda en casa?
Mientras tanto, los niños, ajenos a estos dimes y diretes entre adultos, se hacinan como piojos en las aulas. Cochiqueras de humanidad, de pequeña humanidad compactada, comprimida, enlatada. Niños en tetra-brik marca Eva Almunia. Niños apilados, puestos en formación, de uno en uno y sin correr, y en veinte minutos, chavales, que el comer es un vicio, y no una necesidad, a comer bien a vuestra casa, con vuestros padres, que en el cole ya tenemos bastante con hacer que hacemos…
Y el Pirineo que ya no lo es, que se ha vuelto lo que fue hace millones de años, un mar, pero un mar de lágrimas que le brotan a raudales cuando se mira la tripas y sólo ve especulación, y pistas de esquí (el negocio destructivo menos recomendable para una España seca y cálida, por no decir de bochorno, el que nos tocará sufrir con la paulatina subida de las temperaturas. Si hasta los polos se derriten, ¿van a llenarnos las montañas de cañones de nieve artificial?). Y el Pirineo llora también de amargura, de una amargura que nace de la impotencia de dejarse penetrar, cada día, por miles de gentes que hacia España se dirigen a hacer negocio fácil de la extorsión, de los secuestros, de los asaltos, de los crímenes…
Con este enrarecido ambiente, entero ambiente, no me extraña que en el medio ambiente algunos quieran matar mejillones cebra a cañonazos… mientras se olvidan de otros más sonados, los que hubo durante los Sitios de Zaragoza, que alguien parece querer olvidar y no hacerles un hueco en 2008, año en el que se festejará su Bicentenario, que ahí es nada.



