11-M. ¿Estrategia armada de ETA?
A lo largo de estos años transcurridos desde el triste atentado del 11-M, siempre, y desde el primer día, me he mostrado partidario de sostener la hipótesis de que fue obra única y exclusiva de células terroristas islámicas. Muchas eran las razones que me llevaban a mantener dicha línea ideológica, entre otras el “estilo” y “la magnitud” de la tragedia.
Sin embargo, y muy a mi pesar, los tiempos que corren comienzan a hacerme dudar de que esta hipótesis sea sostenible por sí sola. Y me explicaré.
Hemos sabido que el PSOE y ETA han mantenido conversaciones secretas cuando el primero se hallaba en la oposición. Esto nos lleva a pensar que la banda terrorista, viendo buena disposición por parte de este partido hacia, no ya un diálogo, sino casi que una claudicación, es decir, deduciendo la banda que con el PSOE en el poder podría darse la posibilidad política real y cierta de un plebiscito vasco para la autodeterminación, entonces ETA decidiera apoyar las acciones terroristas islámicas con el fin de dar un vuelco a las urnas, auspiciado no sólo por el terror provocado, sino por el origen del mismo: la guerra de Irak.
Con el partido “amigo” en el Gobierno, la vía quedaba abierta por completo para exigir el referéndum por la independencia de Euskalherria…
