Un Estado anacrónico

Lunes, 22 de Mayo de 2006 Raúl Tristán

El actual Papa,Benedicto XVI, anteriormente conocido como Cardenal Ratzinger, y que fue máximo representante (prefecto)eso que se dio en llamar Congregación para la Doctrina de la Fe, para limpiar la nefasta memoria que renacía con tan sólo mentar su nombre, pues no se tarta de otra institución que de la heredera ideológica del temido Santo Oficio, ha recibido al nuevo embajador español ante la Santa Sede, Francisco Vázquez, al que seguramente ha recriminado la actitud legislativa del gobierno español en muchos campos: matrimonio homosexual, vida, …

Y me pregunto yo, ¿por qué razón debemos de seguir manteniendo relaciones diplomáticas con un Estado, que:

- ni siquiera debiera de serlo, pues su Reino está en los cielos, y no aquí en la pecaminosa tierra

- osa entrometerse cada dos por tres en la política nacional, manipulando las conciencias y la opinión

- anualmente causa millones de víctimas por su negligencia y entorpecimiento en la lucha contra el SIDA y otras ETS

- se opuso al desarrollo de los pueblos de Latinoamérica, al enfrentarse a la excelente labor desarrollada por los Teólogos de la Liberación

- retrasa los avances en materia de terapias genéticas, lo que deben agradecer los afectados por tetraplejias, enfermedades hereditarias, etc… y sus familiares

- causa la desgracia de madres e hijos por miles de embarazos no deseados

- se opone al derecho a morir dignamente

…?

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