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Archivo para Mayo, 2006

¿Una nueva revolución?

Miércoles, 31 de Mayo de 2006 Raúl Tristán Comments off

Bolivia, con su presidente Evo Morales a la cabeza, se mueve.

Cierto es que no sabemos si la dirección en la que lo hace será la más adecuada para el país, pero no por ello deja de moverse.

Amparado por el gran líder populista, resucitador de espíritus patrios dormidos, Hugo Chávez, y sobre todo alentado por sus inversiones, Evo suspira profundamente mientras revoluciona el país, sabiendo de antemano que juega con la ventaja de dos cartas marcadas: la ya comentada imprescindible ayuda venezolana, y el apoyo de las masas de parias, de desheredados, durante años abandonados, o incluso pisoteados, por sus propios gobernantes.

La nueva revolución que países como Bolivia, Perú o Venezuela, están gestando día tras día resulta lógica y comprensible hasta cierto punto.

Por una extraña combinación de factores, en esos países, y desde la consecución de sus respectivas independencias, uno tras otro se han ido sucediendo gobiernos que no han sabido dar solución a los graves problemas estructurales que han terminado por llevar la situación al punto en el que nos encontramos.

Cierto es que no es esta la primera vez que ocurre, pues puntualmente, de cuando en cuando, y entre etapas de dictadores o antidemócratas de uno u otro cuño, en los gobiernos de estos países siempre se ha intercalado un experimento similar al actual en Bolivia. Y no se puede decir que de dicha experiencia se haya sacado nada positivo para sus sufridos experimentadores. (Digan lo que digan: Cuba no es libre, los cubanos no son libres, y menos aun gozan de un adecuado nivel de vida.)

Lo que esta vez diferencia a las anteriores es la figura condensadora de Chávez.
Cual caudillo, adalid, líder, este hombre salido de las filas del ejército se ha alzado por encima de los representantes de los demás países de su esfera de influencia y, pasándoles la mano por encima del hombro, y la billetera bien repleta a las arcas nacionales, se ha convertido en el protector oficial, en el mecenas petrodolarístico de nuevos hombres arrastramasas.

Chávez se ha lanzado al peligroso juego de aglutinar bajo la figura del populismo a todos los países de su entorno que le sea posible, siendo su figura ejemplo alentador a imitar.
Juego peligroso, porque animar a otros a seguir su estela, o incluso a explorar nuevas posibilidades aun más revolucionarias está poniendo en contra de todos ellos a gran parte del mundo civilizado: Europa y Norteamérica, que no es poco. Y de una política exterior de enfrentamiento directo con “el mundo”, nada positivo puede lograrse.

Y esta actitud, la de alentar vías que en ocasiones pueden ser consideradas como poco democráticas, resulta peligrosa también porque pone en marcha mecanismos internos radicales que enfrentan entre sí a la población de una forma violenta. Por la radicalización de la vida social, económica y política no se llega más que a caminar por senderos de violencia.

Las reformas de Morales en Bolivia hace tiempo que han enfrentado a su país con el resto del mundo. Pero también dentro de su cascarón territorial se dan ya las primeras señales de alarma que anuncian conflictos internos, más exacerbados si cabe a raíz de los anuncios sobre nuevas disposiciones sobre la propiedad de la tierra.
Ahora se enfrentarán los grandes terratenientes contra las masas de gentes desposeídas de todo derecho, pero luego, cuando éstos últimos no reciban fruto alguno nacido de las nuevas medidas, serán ellos mismos los que protagonicen las revueltas y los enfrentamientos con el Estado. El pueblo boliviano ha puesto muchas expectativas en su particular revolución, y el día en que esta se vaya al traste, las consecuencias pueden ser catastróficas.

Quiero dejar patente la idea fundamental que quiero transmitir, por si no ha quedado del todo clarificada en mi discurso: es necesario que se produzca la inmersión total de los regímenes de estos países en el seno de la cultura de la democracia y de sus mecanismos. No se puede actuar en contra de la legislación y convenios internacionales. No hay nada que lo justifique. Las revoluciones deben de hacerse por cauces de consenso, de paulatino avance, jamás con ilegales leyes rupturistas.

Y resulta imprescindible que desde Europa y los EEUU se inicie un diálogo conciliador que ayude a estos países a salir de su ancestral encierro en preconcebidas y atrasadas ideas revolucionarias, mostrándoles con nuestro ejemplo (el español, sin ir más lejos) cómo nada de lo que se hace por la fuerza, la ilógica, la sinrazón, puede llevar a resultados positivos.

Algunos de estos países tienen estructuras sociales y económicas que deben de ser modificadas, incluso extinguidas, pero todo progreso debe de hacerse con la mesura, con cordura, para que el pueblo todo permanezca unido, concienciado de trabajar juntos y no enfrentados en la consecución de un objetivo común de paz, libertad y prosperidad para todos.

(Publicado el martes 30 de Mayo de 2006, en mi columna “Punto Crítico” en “Diario Siglo XXI“)

UN DEBATE ANODINO

Miércoles, 31 de Mayo de 2006 Raúl Tristán Comments off

Este pasado martes día 30, tocaba asistir a la representación en teoría más importante de las que se escenifican en el gran teatro en que suele convertirse el Congreso: el debate sobre el estado de la Nación (española, claro).

Tras escucharlo atentamente en la radio, no podemos decir que tal debate nos haya aportado un mayor conocimiento de la situación política, económica o social de nuestro país. Lo que hemos oído no ha dejado de ser una copia barata de aquello a lo que ya nos tienen acostumbrados nuestros democráticos representantes durante el resto del año.

Sin embargo, siempre se puede destacar algo, o como mínimo reflexionar sobre ello, y así vamos a hacerlo.

En primer lugar, quiero destacar las tablas con las que nuestro Presidente ha ido haciéndose a medida que avanzaba en el periodo de su mandato. Nada hay de la imagen que se nos quería vender del político inocentón, incluso panoli, del Bambi, del débil al que uno fácilmente puede pegar un revolcón en la arena política. Pero ojo, no digo esto alabando su figura, quede claro, pues las artes en las que Zapatero ha sabido ser maestro, experto sin igual, son las del engaño, el disimulo.

Bajo su aspecto inocentón, próximo al de las famosas palabras de Rajoy cuando lo calificó de “bobo solemne”, se esconde un personaje muy alejado de la máscara de concordia, de consenso y de talante con la que ha querido adornar su figura. Hemos tenido, a lo largo de estos escasos años, muchos momentos en los que se ha demostrado por activa y por pasiva la falsedad e hipocresía que escondían sus planteamientos.

Zapatero es un gran político, no me cabe ahora la menor duda, cuando al principio no me lo parecía. Pero señores, hay que admitirlo, zapatero está dotado de algunas de las mejores armas que puede esgrimir un político. Entre ellas, esa aparente disposición para el diálogo, que no ha sido nada más que eso, apariencia. Zapatero sabe adornar sus palabras, debatir con calma, sin alterarse, con la lección bien aprendida, con datos en las manos. Sabe decir a la gente lo que quiere oír, aunque luego no cumpla nada de lo prometido.

Zapatero tiene un discurso placentero, relajado, tranquilo, pero si se analiza se encuentra huero, vacío, viudo, es totalmente infértil o, en todo caso, si de él puede nacer alguna planta esta es la de la discordia, la revolución, la disensión. Sí, porque en estos pocos años de su Gobierno hemos visto abrirse, sin tener que hacerlo, debates innecesarios o para los que España aun no se encontraba preparada.

Llevamos mucho tiempo arrastrando el lastre con el que cargamos nuestras espaldas al iniciar una propuesta de estatuto para Cataluña. Como si en este país no hubiera nada más importante para el bien común. Tras él, otras comunidades han corrido a hacer lo mismo. Diferencias de financiación, discriminación lingüística… La España de las desigualdades está servida.

Se ha abierto el melón de la reforma de la educación, para cerrarlo en falso, o en un estado peor al que se encontraba. Se ha creado un Ministerio de la Vivienda que no ha dado fruto alguno, por más que haya servido para regalar zapatillas a los jóvenes. Hemos priorizado, en la esfera internacional, las relaciones con países cuyos mandatarios se alejan bastante de lo que podríamos considerar como cánones democráticos, y sin embargo no hemos alejado de Europa. Hemos visto impulsar una Ley de “papeles para todos”, en contra de los criterios de la Unión Europea, y que lejos de solucionar el grave problema de la inmigración ilegal nos ha supuesto por el contrario un incremento de la misma, con un efecto llamada de consecuencias desastrosas, entre las que podemos citar la presión que sufren las Canarias y el exponencial aumento de la inseguridad ciudadana. Hemos visto hacer Leyes antitabaco que no han sido tales (la gran mayoría de los establecimientos permiten fumar), o manipular la legislación a su antojo en un intervencionismo exacerbado en el caso de la OPA a Endesa por Gas natural, con un marcado carácter de precio político pagado a Cataluña a través de La Caixa.

Así podríamos seguir por espacio de folios y folios, pero no es el momento. El caso es que zapatero se ha mostrado como un excelente animal político, en el terreno de la dialéctica, del arte de adornar sus palabras, de aparentar desayunarse todas las mañanas con el espíritu sesentero de los hippies: paz y amor. Pero tras ese rol que se ha adjudicado se esconde un político que ha hecho caso omiso de la sociedad, que se ha saltado los consensos, que ha dividido a los españoles en procatalanes o anticatalanes, que ha optado por aliarse con los nacionalistas (a los que después ha apuñalado por la espalda), que ha dejado “cadáveres” como Maragall, Carod, Bono… Después de haberlos utilizado en beneficio propio.

Podemos decir que el balance de estos años es negativo.

Por otro lado está el líder de la oposición, Mariano Rajoy. Rajoy no ha logrado despegar.
A los primeros intentos de vuelo autónomo, abortados por la desgraciada omnipresencia de Aznar, siguieron etapas en las que se ha visto “escoltado” por sectores de extrema derecha y del nacional catolicismo de su partido. El PP ha intentado transmitir una imagen de modernidad, de liberalismo centrista, que no ha calado por culpa de las propias bases, que conforman una gran mayoría de gentes de pensamiento para nada moderado, para nada centrista, para nada liberal.
Tampoco ha habido imagen de unidad en el PP. Prueba de ello son las disensiones internas que ponen en un brete a Rajoy cada dos por tres. Su cabeza pende continuamente de un hilo, llegándose a dudar de si será de nuevo candidato a la Presidencia del Gobierno, pero dejando más que claro que no gozará del beneplácito general para una tercera oportunidad. Gallardón y Aguirre, con su particular combate de boxeo, ponen de manifiesto que se disputan algo más que la Alcaldía o la comunidad de Madrid. Lo que está en juego es un línea de partido, una forma de entender la derecha, un nuevo candidato a Presidente.

Sobre Rajoy podemos transmitir al menos dos ideas más. Una, que lo que ayer planteó durante el Debate estaba total y absolutamente cargado de razón, de realidad, de verdad, por más que Zapatero, sin entrar a debatir sus años de mandato, se limitara a hablar del pasado. Creo que la mayoría de los españoles podríamos considerar que lo que Rajoy expresó era nuestro sentir respecto de la situación actual de España. Pero Rajoy apareció nervioso, inseguro, sin el aplomo que la situación requería. Desde mi humilde punto de vista, y es la segunda idea sobre Rajoy, Zapatero da la impresión de ser el alumno que ahora es profesor y se sube a la tarima, teniendo delante a toda la clase. Rajoy, que ha sido profesor, parece un alumno atemorizado ante el catedrático hueso de turno. Eso sí, la mejor y más certera definición que Rajoy hace de Zapatero es que éste no tiene una visión de España, no tiene un proyecto político ordenado, sino que actúa a salto de mata, por impulsos, y eso es un hecho del todo innegable, todos lo vemos.

Por lo demás, un debate anodino, pues no ha sido sino la continuación de lo que a diario venimos sufriendo en este nuestro ruedo celtibérico.

El provincianismo de la CHA

Martes, 30 de Mayo de 2006 Raúl Tristán Comments off

Los dirigentes e la CHA (Chunta Aragonesista), han solicitado la comparecencia parlamentaria del Vicepresidente del Gobierno de Aragón, José Angel Biel, del PAR (Partido Aragonés Regionalista)para que explicara las razones de su pasado viaje a Nueva York, junto al Consejero de Industria.

Biel, haciendo gala del magnífico estilo político habitual en él, cerró las bocas de quienes no deberían buscar los muertos en la casa de los demás, cuando los tienen tan cerca, en su propio dormitorio (Urbanismo del Ayto. de ZGZ).

Su viaje, de “negocios” que no de placer, ha supuesto que una nueva empresa, Lucent Technologies, reserve espacio para instalarse en el Parque Tecnológico Walqa (Huesca). O lo que es lo mismo: empleo, tecnología, progreso.

Y es que las inversiones hay que salir a buscarlas, en ocasiones, las más, fuera de nuestros reducidos territorios geográficos, lo contrario, el pensar que los inversores van a venir aquí a buscarnos a nosotros, es caer en el ombliguismo provinciano, tanto mental como territorial.

Ver para creer

Martes, 30 de Mayo de 2006 Raúl Tristán Comments off

Los días van pasando, y sigo sin salir de mi asombro.

Mientras los portavoces de Batasuna comparecen públicamente para exigir, amenazar y coaccionar, nuestro Presidente del Gobierno lo hace para decir algo similar a aquel “España va bien” de lamentable recuerdo.

Sí, Zapatero sigue en su línea, dando por sentado que el mal llamado “proceso de paz” sigue avanzando por la vía correcta, como si tal cosa…

Al final, de tanto repetir la muletilla, conseguirá hacérmela creer.

No hay nada en España que los españoles deseemos más que el fin del terrorismo. Ese sería un bonito sueño, si tan sencillo fuera alcanzarlo, como cree Zapatero.

Lenguas y discriminadores

Lunes, 29 de Mayo de 2006 Raúl Tristán Comments off

Leo en “El País” de este domingo que un funcionario de prisiones, de la cárcel de Palma de Mallorca, va a ser expedientado por la Dirección General de Instituciones Penitenciarias por contestar en “andalú” y con las siguientes palabras, a una carta remitida por la titular del Juzgado de Instrucción nº 2 de Barcelona, y que le fue escrito en catalán…

“He recibío zu teztimonio de sentensia del interno de este sentro”

A la juez no le ha hecho gracia la salida del funcionario, ya sabemos todos que este poder del estado goza de bula para hacer y deshacer a su antojo, pero que nadie ose mofarse de él, y pretende hundir en la miseria a un funcionario al que simplemente la señora juez le tocó la fibra al enviarle un documento oficial en catalán.

Resulta ahora que los demás tenemos que tragar con lenguas desconocidas, incluso en Palma de Mallorca (¿ya son Cataluña las Islas Baleares?), pero la señora juez no tiene la “cintura democrática” suficiente que propugnan los socios políticos de los catalanistas, para darse cuenta de la indirecta del funcionario…

¡Olé por el funcionario!

Blanco o de cómo negar la realidad

Lunes, 29 de Mayo de 2006 Raúl Tristán Comments off

Blanco ha comparado a Acebes con Le Pen, por vincular la oleada de robos con la inmigración…

Hace falta ser demagogo barato para negar la evidencia que los datos de los informes y estudios de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado ponen de manifiesto.

Y sin necesidad de estudios, resulta evidente para cualquier españolito de a pie: inmigración y aumento de ciertos tipos de actos delictivos van de la mano.

Sr. Blanco, bájese de las nubes ideológicas de tienda multiprecio, y dese una vuelta por España a pie y sin escoltas…

La alianza natural de Aragón

Lunes, 29 de Mayo de 2006 Raúl Tristán Comments off

Algunos comienzan ahora a darse cuenta de que, en cuestiones políticas, económicas e …¡hidráulicas!, los aliados estratégicos naturales y más positivos para esta tierra aragonesa son Navarra y La rioja.

Y no es porque yo sea riojano de nacimiento,y con ascendentes navarros tanto como castellanos, pero debo sentirme orgulloso de que el espíritu de las gentes riojanas sea abierto y generoso, y de que aquellas puedan presumir de amabilidad, hospitalidad, además de saber y poder disfrutar de una excelente gastronomía.

Sí, nada más lejos del beneficio para Aragón que una alianza con los políticos insolidarios, etnocentristas y ególatras que rigen los destinos del pueblo catalán.

Al menos con los riojanos sabemos algo de antemano: que están aguas arriba del Ebro.