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Yo soy padre, progenitor A lo serás tú

Jueves, 9 de Marzo de 2006 Raúl Tristán

Harto ya de zapatillas, de minipisos, de libros sin iva, de sociedades de alquiler de pisos que son un fiasco,… Son muchas las ocasiones que nos brinda el Gobierno para demostrarnos que lo de ser eso, Gobierno, les pilló por sorpresa: o la mitad del ejecutivo no sabe ni dónde tiene la mano derecha (o izquierda),(y no hay cosa peor que un tonto con poder), o hemos de pensar que tienen muy malas intenciones.

La última ha sido la estrechez mental de pretender sustituir en el Libro de Familia los términos Padre y Madre,`por Progenitor A y B…

En primer lugar, decir que yo soy padre, y eso no me lo va a quitar nadie, ni siquiera el Estado.
Lo segundo, que si hay que ampliar el campo de lo escrito en el Libro y el Registro para dar cabida a otras formas de familia, bien podían haber escrito: “padre/madre” y “padre/madre” para cada miembro de la pareja, y que cada cual tache lo que no le corresponda. O, sencillamente escribir: “padres:fulanit@ y menganit@”.
Hay mil formas de hacerlo sin que las familias de parejas heterosexuales tengan que ver disminuido su reconocimiento social como padres (aun cuando sean progenitores, que no son todos los casos).
El término “progenitor” no es adecuado, pues implica el engendrar, lo cual no se da en todos los casos, pero además, suena más frío y neutro que la referencia a “paternidad”, más cargada e sentimientos de afecto y connotaciones familiares. Tal vez sea un forma subliminal de ir eliminando de la sociedad la noción de familia.

Por otro lado, denominar a los progenitores como A y B implica un proceso de ordenación o clasificación en orden de importancia, por el mero hecho de que, inconscientemente, tendemos a pensar que “A” es más importante que “B”, por simple razón de antecedencia alfabética.

Parece ser que al final se va a admitir la convivencia de los términos padre y madre con progennitor A y B… Más letra para el papel.

Estamos llegando a unos niveles de absurdo increibles. Algo parecido se puede decir del “gran avance” que fue sustituir el término “disminuido” por el de “discapacitado”… Retorcer el eufemismo hasta el infinito…pero lo esencial sigue igual.

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