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Archivo para Marzo, 2006

Zapatero-Rajoy: Un acuerdo imposible

Viernes, 31 de Marzo de 2006 Raúl Tristán Comments off

El Presidente incógnita (no sé en absoluto qué es lo que pretende hacer con éste país nuestro, que no suyo en exclusiva), Rodríguez Zapatero (el sin brújula, o con brújula que marca al sur), y el líder de la oposición-protesto por todo, Rajoy, han tenido una cita. Como los nuevos amantes, como los recién enamorados, o al menos eso es lo que pretenden hacernos creer los titulares de los principales periódicos:


- “ABC” titula “Zapatero y Rajoy pactan un modelo de interlocución «directo y exclusivo» para hablar de ETA
El presidente garantiza al dirigente popular que no ha pactado ningún «precio político» ni asumido «compromisos» con ETA, y Rajoy asegura que se da por satisfecho”.

- “El País” dice “Zapatero plantea a Rajoy un diálogo “directo y exclusivo” para buscar el fin de ETA”.
- “La Razón” por su parte “Zapatero dará cuenta «directa y exclusivamente» a Rajoy de la marcha de la negociación con ETA. El presidente del PP le ofrece su apoyo y el de su partido «sin apellidos ideológicos ni partidistas» para acabar con la banda”.
- “La Vanguardia” comenta “Zapatero y Rajoy inician el deshielo para trabajar juntos por el fin de ETA. El presidente informará del proceso directamente al líder de la oposición“.
- – El Mundo” señala “Rajoy ofrece al Gobierno su apoyo y le reclama que ‘no dé pasos que comprometan al Estado’ “.
- “Diario Siglo XXI” “Rajoy ofrece su apoyo al Gobierno para acabar con ETA Zapatero dialogará ‘directa y exclusivamente’ con el líder del PP sobre el proceso de paz”
- “Libertad digital” Zapatero reduce el pacto antiterrorista a un diálogo exclusivo entre él y Rajoy tras recibir su “apoyo para acabar con ETA”

Y así podríamos seguir hasta acabar con todos los medios. Lo que se deduce de todas las citas es que parece haber llegado el momento del necesario entendimiento entre Zapatero y Rajoy.
Nada más lejos de la realidad. La cita entre ciegos, que no a ciegas, es el banco pintado. Un artificio de cara a la galería. Un montaje similar a los de la prensa rosa, sólo que estos políticos metidos a actores no saben fingir tan bien como los famosos de tres al cuarto.
El pueblo llano necesita creer que ambos van a trabajar conjuntamente, de la mano, cuando realmente no es esa su intención. Y no engañan a nadie.
Ambos han acudido al encuentro aupados en sus posiciones inamovibles. Por más que digan o dejen de decir, ninguno desea dar su brazo a torcer.
Fijándonos en el fondo de sus palabras, queda clara la defensa de sus originales postulados.
Zapatero no desea volver al Pacto, por lo que trata de camelar a Rajoy y a la opinión pública vendiendo una “relación preferente”, directa y exclusiva, o lo que es lo mismo: vas a creer que “te soy fiel, pero desde este mismo instante estoy poniéndote los cuernos”. Zapatero ha ninguneado a Rajoy desde el inicio de las negociaciones, un inicio que puede remontarse a muchos años atrás. Pretender que Rajoy crea en sus palabras es una necedad. Además, de ese modo, Zapatero quiere poner un bozal en las bocas escupefuego de la oposición, silenciadas sin remedio por un acuerdo consentido, un contrato político que se queda en simple telón paisajístico del escenario teatral en el que ha degenerado la negociación.
Zapatero seguirá como hasta ahora, negociando por su cuenta, contando lo que le venga en gana y a quien le parezca. Va a su aire. Al final, hasta el profeta del consenso y las buenas palabras ha terminado tocado por el dedo de la divinidad. Todos acaban endiosados, creyéndose los poseedores de la única verdad.

Rajoy, por su parte, no tiene intención alguna de ceder un ápice de su punto de partida, de adelantar sus líneas rojas hasta posiciones más razonables. Y hay que ser realistas. En toda negociación existen cesiones por parte de ambos negociadores. Pensar, o desear, otra cosa, es no querer abrir los ojos a lo que una negociación en toda regla supone.

Va a haber cesiones políticas, como ya las ha habido, sepamos de ellas o no. Y habrá más cesiones en todos los ámbitos. Es cuestión de tiempo que se conozca el precio definitivo, si es que hay alguno “definitivo”.

Mientras tanto, veremos cuánto tiempo les dura la pantomima. Cualquier día, Zapatero volverá de nuevo a hacerle saltar los plomos a Rajoy. Y cualquier día, los cancerberos de la oposición no podrán mantener sus fauces cerradas. Todo es cuestión de tiempo. Se cansarán, ya lo verán.

(Publicado el jueves 30 de Marzo de 2006, en mi columna “Punto Crítico” en “Diario Siglo XXI“)

Perlas cultivadas, de ayer en el Congreso

Viernes, 31 de Marzo de 2006 Raúl Tristán Comments off

* Gracioso:

que Maragall se olvidara el cinturón, y se lo prestara Moraleda…

* frasecitas de ERC:

…estamos cerrando en falso…
…un buen Estatuto para España, pero malo para una nación Europea…

* Maragall:

…españa reconoce lo que somos (¿una nacionalidad?) y lo que queremos ser (¿una nación?)…
…es un texto para toda una generación… (vamos, que no va a durar ni para mis nietos)

* Rubalcaba:

…catalanofobia,catalanofobia,… (veo catalanófobos por todas partes)

* Mª Teresa Fdez. de la Vega

…el estatut dejará una gran huella en la historia y en la democracia española… (¡no sabes usted cuánto!, pero no en el sentido positivo que se cree!).

La CHA ¿por Aragón?

Jueves, 30 de Marzo de 2006 Raúl Tristán Comments off

Presumen de aragonesistas, pero si nos atenemos a lo que han hecho en el Área de Urbanismo de la mano de Vitto Gaspare (sólo le falta el sombrero de gangster y la naranjera en la mano izquierda)y a lo que va a hacer hoy en el Congreso respecto al estatuto catalán, no tengo claro cuáles son los verdaderos motivos que les impulsan.

Si el estatuto contiene puntos que atentan directamente contra Aragón, nuestro deber es oponernos al mismo, y no abstenernos. ¿Qué es eso de abstenerse?. ¿A qué se juega con ello?.
La gente que se abstiene, ¿qué pretende?. Hay que definirse, no jugar a dos bandas.

Esta noche,nos vemos en Canal 44 Zaragoza

Jueves, 30 de Marzo de 2006 Raúl Tristán Comments off

Esta noche,nos vemos en Canal 44 Zaragoza, a partir de las 22:30 en adelante, en el espacio “Debate en libertad”, que suele moderar Fernando Sancho, y que en esta ocasión lo hará Lorenzo Abadía Escario, en compañía de David Ballota, Fernando Ledesma Gelas y yo mismo.

Política, economía, sociedad, libertad, progreso, periodismo ciudadano…

Y ahora, Casa Luis…

Jueves, 30 de Marzo de 2006 Raúl Tristán Comments off

En la ciudad de Zaragoza están que no paran.

Ya lo dijimos: primero el Náutico, luego la Posada de las Almas, y hoy… Casa Luis.

Al paso que vamos terminaremos convertidos en una cualquiera de esas frías ciudades del norte de Europa, donde no saben lo que es disfrutar de los placeres de la gastronomía y de la buena compañía en tascas, tabernas, bares de tapas y demás lugares de deseable perdición…

Intransigentes antidemócratas en Cataluña

Jueves, 30 de Marzo de 2006 Raúl Tristán Comments off

la intransigencia antidemocrática se está adueñando de cataluña gracias al maldado tripartito. Lo del cartel contra Arcadi y Juaristi es una lamentable muestra más del grado de arcaísmo cavernícola en el desarrollo de las libertades ciudadanas que se vive en Cataluña desde que el tripartito se encuentra afincado en el poder…

Ciutadans de Catalunya

¿Racismo o victimismo?

Miércoles, 29 de Marzo de 2006 Raúl Tristán Comments off

¿Es España, y por ende los españoles, racista?.

Si nos dejamos guiar por los recientes acontecimientos vividos en el deporte, ¿podemos considerar que el deporte, los deportistas y los aficionados, son racistas?.

Hace poco, hasta Europa llegaba la indignación de un futbolista “de color” (se dice así, ¿no?), que decía haber sido “insultado” en un campo de fútbol… El mismo futbolista que insulta o escupe a sus compañeros, o hace piruetas imitando a los monos cuando le viene en gana…

En este tema, como en tantos otros que se han puesto de moda últimamente por cuestiones de corrección política y de un absurdo progresismo, lo que hay es mucha demagogia.

Sí, lo que se lleva es caminar por la vida social tirando piedras sobre nuestro tejado, sobre nuestra cultura, religión o modo de vida, dándonos golpes en el pecho por lo malos que fueron los españoles en el descubrimiento y conquista de las Américas, por lo terriblemente insolidarios que son ahora aquellos que quieren levantar vallas frente a la inmigración ilegal o repatriar a los “sin papeles”, o …

Lo progre y bien visto es ir de solidario de sonrisa de dentífrico, de amigo y compadre de todos ofreciendo casa y comida al mundo entero (pero no la propia, claro). Sí, es lo más moderno y fashion, de aquellos que se creen más solidarios que nadie, de aquellos que salen a la calle a la mínima ocasión reclamando derechos para sus protegidos y ningún deber como contrapartida. ¡Qué bonito es ser del grupo de los colegas universales!.

Punto primero y único: España no es racista. Los españoles, tampoco.

Pongamos un ejemplo. En el lejano 1492, a raíz de la firma del Decreto de Alhambra por los Reyes Católicos, se produjo “el inicio” de la expulsión de los judíos, hecho histórico que debemos lamentar, ésta no fue debida a ningún tipo de judeofobia, sino que obedeció a simples motivos político-económico-religiosos harto sabidos. No había odio a la raza, no había racismo.

En tiempos modernos, a los españoles se les ha acusado de racistas con una etnia que ha sido referente de ese supuesto racismo nuestro: la gitana.
Sin embargo, analizando honestamente los hechos, vemos que nada más lejos de la realidad. Lo que hay es mucho victimismo, mucha explotación del cuento del “payo racista” y nulos deseos de integración en una sociedad abierta y plural.
Cuando en ciertas ciudades no existía todavía el concepto de vivienda unifamiliar, a familias gitanas se les asignaban hogares de este tipo sin coste alguno, para lograr su integración y dadas su especial forma de vida (lo que debía ser un jardín, era un corral). Al poco, esos “regalos” que ningún obrero “payo” en el paro ha recibido jamás, acababan convertidos en edificios semiderruidos: basuras acumuladas por doquier, tuberías y ventanas arrancadas de cuajo para su venta como chatarra metálica, lavabos y otros enseres ofrecidos en rastros,… y no se preocupen, que nadie les ha reclamado nada por ello.

¿Y qué decir cuando una “familia” gitana tiene a bien instalarse donde le viene en gana, tomando para sí un solar o edificación, y “robando” luz y agua que no paga, mientras la policía hace la vista gorda?. Si eso lo hiciera una familia “paya”, antes del tercer día habrían molido a palos al cabeza de familia, estarían desalojados, o en la cárcel y desde luego multados. ¿Discriminación?.

En España no hay racismo contra el gitano por su raza. Lo que hay es indignación por ciertas gentes entre los de su etnia que hacen lo que quieren, viven como quieren, exigiendo derechos y ninguna obligación (quiero agua, la cojo; quiero luz, la tomo; quiero tener vehículo, lo tengo, sin seguro, ni ITV, ni “ná”.; quiero sanidad, voy al hospital, con toda la familia, y que tenga cuidado el médico o la enfermera con no hacer lo que yo quiera….. Eso sí: de pagar nada de nada).
Es más, los poderes públicos son blandos con ellos porque está mal visto exigir a ese colectivo el cumplimiento de unas normas y leyes que lo son para todos los españoles.
¿Quién conduce en este país sin carnet, sin seguro, sin ITV,…?.
Alguno, por lo que sabemos, debería estar en la cárcel por homicida, pero no lo está por su raza y fama. O que se lo digan al camionero que, sin tener culpa alguna, atropelló a una niña gitana hace algún tiempo.

La justicia y el estado, en ese sentido, es racista, pero con el payo, no con el gitano.

Hoy, en España, muchas otras razas, etnias o culturas se encuentran presentes. Eso da riqueza a un país pero, por otra parte, resulta preocupante la horda de papanatas que pecan de una multiculturalidad mal entendida.

He viajado por muchas tierras y, desde luego, nunca se me ha ocurrido entrar a una mezquita luciendo ostentosamente un crucifijo o con los zapatos puestos. Tampoco he recorrido Sudamérica al grito de ¡viva Pizarro, viva Cortés!. Allí en donde he estado, he respetado las normas externas establecidas y, por supuesto, las leyes.

Pero la moda ahora en España es que la cultura, las normas y la forma de vida del extranjero, se impongan a la nuestra. Todo lo nuestro es criticable, malo y censurable, y lo que viene de fuera es digno de respeto. Gran falacia. Bueno y malo lo hay en todos.

En primer lugar: las leyes de un país deben de ser para todos igual, y no debe permitirse una discriminación positiva en ningún sentido. Y eso es lo que no está ocurriendo con los grupos étnicos. Bajo la amenaza y el miedo que tienen los poderes públicos a ser tachados de racistas, ceden a la presión de los victimistas.
Ir de víctima de “un estado opresor con mi raza” sale muy rentable. Hay gente que por generaciones lleva viviendo de ese cuento.

Si la etnia gitana ha salido tradicionalmente beneficiada de este temor, ahora a ella se suman “moros” y “negros” (¿será políticamente correcto llamarlos así?. Yo soy “blanco”, no es peyorativo, ¿verdad?, y si me lo llaman por la calle no me voy a ofender, ¿no?. Como si me dicen mediocalvo, porque casi lo soy…).

¿No se han preguntado porqué no parece haber racismo con los chinos o los sudamericanos?.

La sociedad española no es racista, pero como todas las sociedades, tiene sus normas y leyes, que deben ser cumplidas por todos por igual. No hacerlo significa autoexcluirse, y eso es lo que hacen muchos: autoexcluirse, no integrarse, porque no desean forma parte de nuestra sociedad, porque en el fondo, los racistas son ellos, que se creen etnia o cultura o religión superior y verdadera. El individuo negro, moro, gitano, payo, chino, que verdaderamente desea formar parte de esta sociedad pluriétnica, adopta sus normas y cumple con sus leyes. No hay más secreto que ese. Todo lo demás no es sino bazofia barata de un victimismo vomitivo que está destruyendo los pilares sobre los que se edifica una sociedad.

Igualdad ante la ley, igualdad de derechos, pero también de deberes. Esta última parte, la de los deberes, es la que olvidan por el camino muchos de los que claman al cielo justicia, cuando lo que en verdad exigen es gozar de privilegios y prebendas de los que no disfruta el resto de la población.

En España, el único racismo real que existe es el de cuatro grupos extremistas trasnochados, que sí tienen en cuenta el color de la piel, la orientación sexual o la situación social para elegir a sus víctimas. No busquen más, que no hay otro tipo de racismo.

El Estado español, no es racista, sino si acaso consentidor.

La sociedad española no es racista, sino consentidora. Y el día en que, ya harta de consentir y transigir, o de ver cómo el Estado consiente o transige, se rebela, no lo hace contra alguien por su color de piel, sino porque la situación resulta del todo desigualitaria para con aquel que está integrado y cumple con sus obligaciones. Cuando se producen desigualdades en los terrenos económicos, de acceso a la vivienda, penales o de la justicia, de deberes y obligaciones que se incumplen sistemáticamente por una parte, es cuando la sociedad se rebela, y no contra una raza, etnia o cultura, sino contra unas personas concretas a las que se les discrimina positivamente respecto del resto.

(Publicado el martes 28 de Marzo de 2006, en mi columna “Punto Crítico” en “Diario Siglo XXI“)