Ladrillos negros
Un número elevado de VPO edificadas por iniciativa privada, para las que no existe transparencia en la adjudicación, están siendo objeto de malas prácticas por parte de los promotores, hacia los posibles compradores. Así, para asegurarse la opción al piso, estos pobres pretendientes, deben aceptar el chantaje vil que se les impone como condición sine qua non para alcanzar su sueño.
Antes fue el pago fraudulento de considerables sumas, bajo mano, en negro. Ahora, lo que se lleva es obligar a la compra de varias plazas de garaje, sobre las que se carga ese “tributo” marrullero.
Y es que, el sueño de poseer en propiedad un hogar familiar digno en nuestra ciudad es, desde hace años, una pesadilla que muchas parejas jóvenes deben sufrir en silencio, muy a pesar de los importantes esfuerzos llevados a cabo desde el Gobierno de Aragón.

