Un país de memos
Algunos se deben de pensar que este terruño nuestro es como la olla de la sopa boba.
Ya no son las pateras, ahora vienen por centenares y sin ánimo pacífico alguno. Con violencia, con nocturnidad y alevosía asaltan la verja ante la atónita mirada de los pobres e indefensos guardias civiles.
Marruecos les deja hacer, le interesa, pues piensa que tal vez de ese modo los españoles se cansen de esos pedazos de malestar africano que son Ceuta y Melilla, y los abandone a su suerte. Quizás es lo mejor que podíamos hacer. No nos suponen sino quiebros de cabeza y un dispendio inútil.
Ya no son los magrebíes o subsaharianos muertos de sed y de hambre que arribababan a nuestras costas demacrados y moribundos. No, ahora forman una peligrosa jauría que pone en peligro las vidas de aquellos cuya obligación es la de salvaguardar la integridad territorial de nuestro Estado.
Sí, señor LLamamazares. Esto no es la sopa boba. España puede ser una país solidario, debe serlo, pero de ahí a permitir una invasión continua de su suelo, a consentir la entrada ilegal en nuestro país, a ser cómplice de la violación salvaje y agresiva de nuestras fronteras , dista un mundo señor mío. Y no ese mundo de bobona solidaridad hipócrita y mal entendida que es capaz de declarar que “la guardia civil emplea la represión con los inmigrantes”. ¿Sabe usted diferenciar entre represión y defensa de la integridad territorial?. ¿Que no se mande al ejército a Ceuta y Melilla?. ¿Sabe cual es la principal misión del ejército?.
No claro, los de su clase ponen el grito en el cielo, proclaman puertas abiertas para todos, y que les demos comida,mantas, sanidad… ¿va apagar ustede todo lo que cuesta esa continua y diaria sangría?.
He viajado por muchos lugares y en ninguno he entrado como ilegal: de haberlo hecho tal vez ahora estaría encerrado pudriéndome en una lúgubre celda en Egipto, o en Túnez, o me habrían machacado los huesos los mexicanos, o serviría de abono en una plantación de tabaco cubano…
La solidaridad, puede devenir en demencial estupidez si no se controla. Se es solidario con lo que uno puede ayudar a otros, pero sin echarse a sí mismo la tierra encima.
Necesitamos que a nuestro país venga población que refresque nuestra cansada sangre, pero de forma legal, mediante convenios, controladamente. Esto se está convirtiendo en una jaula de grillos, animales omnívoros donde los haya… Y los demagogos de la solidaridad terminarán destruyendo el estado de bienestar. De seguir a este ritmo, dentro de unos años, ¿dónde estaremos?, ¿montados en pateras rumbo a los EEUU?. Todos los países de la Europa civilizada se están dando cuenta de que la puerta trasera que lleva directamente a su caja fuerte está en España. Sí, somos nosotros, esos inútiles del sur, el culo de Europa y la cabeza de África, esos necios que no sabemos poner coto a un fenómenos que debe de ser controlado con firmeza y sin vacilación.

