In Memoriam
El todavía cercano día 26 de mayo, se cumplían dos años de una gran tragedia: 62 militares españoles morían en tierras lejanas, cuando viajaban a bordo de un Yakovlev-42, de regreso a sus hogares, tras cumplir con creces en su misión en Afganistán.
62 víctimas de la usura, de la avaricia, de la mala gestión, de la falta de escrúpulos.
La muerte nos acecha a todos, pero es triste que, a algunos les amenace más que a otros, por culpa de ciertos políticos sin honor, sin vergüenza, sin valores. El Ex-Ministro de Defensa, responsable último de aquella desgracia, se pasea todavía hoy altivo, con su orgullo intacto, y cómo no, con su escaño de parlamentario cubicando en su nómina . No quiso renunciar en su momento, no dimitió, y ahí sigue, sin importarle para nada lo acontecido.
Todos hemos visto las imágenes de los fastos de ese funeral que organizó con celeridad para enterrar cuanto antes a los muertos, muertos que no pesaban sobre su conciencia, pero sí sobre las consecuencias políticas que para su partido pudieran tener. En ellas se muestra, tanto de verbo como de facto, por encima de los cadáveres y de sus familias, llegando a veces a mostrar actitudes y a musitar palabras que no correspondían a la situación.
Pero debe también acusarse a aquellos militares de alta o más baja graduación que, en pro de conservar sus carreras militares intactas, con el fin de optar a tal o cual empleo superior, o a aquella ansiada medalla, callaron y tragaron, y firmaron lo que no se podía ni debía firmar.
Este pequeño “post” es en vuestro recuerdo, compañeros, y en el de vuestras familias.
Algunos no olvidamos.
Ojalá que algún día logréis, todos, alcanzar la tranquilidad para vuestros atormentados espíritus.

